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MOTOSAN | MOTOGP, MOTOCICLISMO Y COMPETICIÓN. "Life is Racing"

La leyenda de la “Campana Guardiana”

15 Ene. 21 | 16:07
Fuente: Chiksandmachines
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´´Pilotar una moto es la cosa más excitante que se puede hacer con la ropa puesta´´ #KS34
Editor de Motosan.es – Life is Racing
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¿Alguna vez te has fijado en pequeñas campanas en la parte inferior de las motos o incluso entre las horquillas?

La cultura humana, desde la historia que conocemos está llena de mitos y leyendas que forman parte de diversas culturas y formas de entender los devenires del tiempo. Como no podía ser de otra forma, los moteros forman la cultura “biker”, que guarda ciertos misterios y nos regala también interesantes historias y leyendas, tal como, la que se refiere a las Campanas Guardianas o también conocidas como campanas de los “duendes” o de los “gremlins”.

Se pueden ver en muchos estilos de motos, en especial las motos custom, donde en la mayor parte se pueden encontrar en la parte baja de la moto por lo general. Bien sea, debajo del radiador o simplemente en una zona muy cercana al suelo. Si solo ves una o dos motos con estas podrías pensar que es un adorno, pues algunas de estas están dotadas de diseños atractivos e incluso algunas de autentica joyería. Pero la finalidad es otra, la cual va mucho más allá solo adornar la moto.

Fuente: Chiksandmachines

La leyenda

Cuenta la leyenda que hace muchos años, en una noche fría de diciembre, viajaba un viejo motero de regreso de un viaje a México, con sus alforjas llenas de juguetes y algunas otras zarandajas para los niños de un albergue que se encontraba cerca del lugar donde trabajaba y que solían rodearlo para escuchar su moto cuando marchaba y despedirlo.

En el transcurso del viaje esa noche, pensaba en lo afortunado que había sido con la vida con él. Teniendo una adorable compañera de viaje que, su vieja máquina que nunca le había abandonado en los miles de kilómetros y todos los años que habían compartido juntos en la carretera y en todos los lugares que había conocido. Algo que los auténticos moteros pueden comprender.

Cerca de 40 millas lo separaban de la frontera, cuando en la oscuridad de la noche, pudo ver un grupo de pequeñas criaturas nocturnas, conocidos como los duendes de la carretera. Ya sabes de que te hablo, ¿no? Habrás visto que existen obstáculos en la carretera, tales como baches, palos, cachos neumáticos o clavos, objetos temidos por los motoristas y tantos otros objetos que influyen en el rodar de una moto, así los «Duendes del camino» aprovechan para tener una ocasión de regocijo sobre tus desdichas en el rodar.

Fuente: Chiksandmachines

El viejo motero después de haber salido de una curva, fue emboscado por un grupo de estos duendes, quienes descontrolaron su motocicleta y lo hicieron patinar hasta hacerlo caer. En el accidente, una de sus alforjas rozo por el suelo y se desprendió. Tirado en el suelo, sin poderse mover, los duendes del camino empezaron a rodearlo. Entonces empezó a gritarles les cosas a los duendes que se aproximaban. Finalmente, encontró una campana, que había quedado desparramada con el resto de regalos por el suelo al soltarse una de las alforjas. La cogió y empezó a hacerla sonar con la esperanza de que el sonido espantara a los sucios duendes.

A poco menos de un kilómetro, otros dos moteros se encontraban acampando. A la luz de la fogata, hablaban de la jornada. Cuando en la tranquilidad de la noche, escucharon que sonaba una campana, lo que para ellos era, la campana de una iglesia. Impulsados en la curiosidad y ansiosos de saber de dónde provenía ese sonido a esas horas de la noche, empezaron a seguir el sonido y llegaron hasta donde yacía el motociclista a punto de ser pertrechado por los duendes. Sin nada más que decir, con cara de enorme asombro, corrieron en su ayuda, echando de allí a los duendecillos, hasta que todo estuvo normal de nuevo.

Sintiendo enorme gratitud con estos compañeros por la ayuda que le brindaron, el viejo motero quiso pagarles de alguna manera por la gran ayuda que le habían ofrecido esa noche, ellos quienes corrieron en su apoyo se negaron a aceptar cualquier pago ni nada parecido. Este viejo hombre en su conciencia no podía quedarse sin agradecerles su apoyo de algún modo, aquel motero corrió a cortar dos pedazos de cuero de sus alforjas, atando un extremo a otra campana, y el otro en cada motocicleta de lo viajeros, tan cerca del suelo como pudo.  Después de todo cansado, les dijo que aquellas campanas que colocó en sus motocicletas, los protegerían de los duendes del camino y que si en algún momento llegaran a tener algún problema, solamente hicieran sonar la campana y algún hermano motero vendría en su ayuda.

Fuente: Mercadolibre

Hermandad entre moteros

Entonces, cuando veas una motocicleta con una campana colgada muy cerca del suelo, ya sabrás que ese biker afortunadamente tiene la bendición de la amistad de otro compañero de camino. Esta campana es mucho más eficaz si te la han regalado o tu la regalas. La persona que la reciba sabrá que su bienestar y seguridad tienen un apoyo más. Si recibes una campana como regalo, sabrás que un amigo en algún lugar está dispuesto a ayudarte.

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