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Raúl Fernández: “Los últimos años en Moto3 han sido críticos; en 2019 casi entré en una depresión”

7 Oct. 21 | 17:47
Raúl Fernández
FOTO: motogp.com

Raúl Fernández ha participado en ‘La Caja de DAZN’, donde ha hablado de sus inicios en el mundo de las motos, su paso por Moto3 y Moto2 y su salto a MotoGP.

Raúl Fernández es, en estos momentos, el piloto más fuerte de la categoría de Moto2. Tras las victorias de Aragón y San Marino, el piloto de KTM dominó de principio a fin en Austin, consiguiendo su tercera victoria consecutiva. Con siete victorias en total esta temporada, se encuentra a tan solo 9 puntos de distancia de su compañero de equipo y líder de la clasificación, Remy Gardner. Fernández ya es el mejor rookie de la categoría intermedia, y además tiene la posibilidad de pelear por el título.

Antes de la carrera, el piloto madrileño pasó por “La caja de DAZN”, un popular formato en el que los pilotos de las tres categorías sacan su lado más personal y divertido a través de diferentes objetos que tienen que ir sacando de una caja. En el caso de Fernández, el primero que sacó fue una naranja, aunque el piloto la confundió con un limón. “Te voy a explicar por qué pensaba que era un limón. Estoy trabajando con Pep, como ya dije hace unas semanas, y tenemos un ejercicio con un limón“. 

En esta línea, Fernández confirmó hace unas semanas que está trabajando con Pep Font, psicólogo deportivo. “Hay gente que te ayuda a entrenar físicamente. Hay gente que te ayuda a preparar la moto. No hay miedo de decirlo, si he ido a él es porque necesitaba ayuda. Y pensaba que era un limón por esto. Ya lo dije, me estaba costando mucho dormir la noche del sábado al domingo y hacemos un ejercicio con un limón. Es una tontería, pero me ha recordado al limón”. 

“Llevar una MotoGP es inexplicable, hasta que no la pruebas no sabes cómo es”

Dejando a un lado la confusión, la naranja hacia referencia a su trayectoria como piloto de KTM. “Desde pequeñito… Desde que entre en la Rookies con los colores de KTM. Y al final el año que viene conseguiré el sueño de todo el mundo: subir a MotoGP con una fábrica que, además, me ha ayudado desde pequeño. Estoy muy ilusionado, y más cuando estoy desde los 15 años con KTM y voy a cumplir 21 y estaré con ellos. Ha sido una trayectoria muy bonita”, asegura el piloto, quien ya pudo subirse a la MotoGP en los test de Misano. “Es inexplicable. Todo el mundo te puede dar consejos de cómo es una MotoGP, pero hasta que no la pruebas no sabes cómo es”. 

Entre risas, Fernández ha sacado una peluca de carnaval con una coleta. “Este me lo imaginaba”, dijo sin parar de reír. Y a continuación explicó: “Cuando era pequeño, no sé qué me dio, me empecé a dejar coletilla. Y tenía una coletilla, y cuando empecé en el instituto todo el mundo me decía ‘Coletilla’. Cuando empecé en las motos, creo que fue el primer nombre que me puse en el culo, me puse ‘Coleta’, porque mis amigos de pequeños me decían ‘Coletilla‘”. 

El siguiente objeto en salir ha sido un cinturón de kárate. Raúl Fernández ha confesado que éste se lo esperaba desde el principio y ha explicado el motivo: “De pequeño todo el mundo tenía un hobby y a mí el fútbol nunca me ha gustado. Lo que hacía en clases extraescolares era kárate y estuve como seis o siete años. Llegué a ser cinturón azul-verde, que es muy importante. Empecé a hacer kárate porque en las motos empecé tarde, a los once. Dejé el kárate por las motos. Pero desde los tres añitos hasta los once que empecé en las motos estuve haciendo kárate”. 

“Los dos últimos años que he hecho Moto3 han sido muy críticos para mí”

También han aparecido las gafas con las que el piloto de KTM sube al podio. Él mismo ha explicado que son de uno de sus patrocinadores y que las usa para entrenar en bicicleta. “Me aporta fondo. Y si te saltas un poco la dieta, eso te ayuda a volver al sitio. A mí me gusta mucho más que correr. Porque la bici es un ejercicio que puedes ir con gente, vas hablando y hacer dos o tres horas pues se te pasa muy rápido. Pero sin embargo, vas corriendo y te quieres morir. Yo voy corriendo una hora y me quiero morir”, ha reconocido el piloto, quien también ha hablado de la estricta dieta que seguía la pasada temporada en Moto3.

No cenaba. Tomaba un batido de proteínas para quitar la cena. Desayunar era lo único que tomaba un poquito de pan con jamón, pero la comida era mortal. En mi vida lo he pasado tan mal. Los dos últimos años que he hecho Moto3 han sido muy críticos para mí, sobre todo la dieta“. 

También ha hablado de Aki Ajo, su team manager. “Estaba en un momento muy difícil de mi carrera, porque 2018 y 2019 han sido dos años muy críticos de mi carrera deportiva, porque dejé de disfrutar de esto que hacía. Sobre todo 2019, que entré casi en una depresión muy grande. En la última carrera de Valencia no sabía qué hacer con mi vida. Lo pasé muy mal, porque Aspar no era un mal equipo, pero yo no me sentía a gusto y necesitaba un cambio de aires. Y Aki estuvo ahí apoyándome hasta el último momento, ha sido un poco el que me ha ayudado y el que ha hecho que me sienta en una familia y disfrutar de las motos otra vez“. 

Ha sido el equipo, por toda la gente que tiene y por como es. Desde fuera se ve muy profesional, y lo es. Pero cuando estás dentro, ves lo que es un equipo, una familia. Sobre todo este año tengo una familia al lado mía. Las veces que me he caído ha sido cuándo más me han apoyado y eso ha sido muy importante este año. Ha sido increíble”, ha dicho Fernández respecto a su equipo.

“En Moto3 lo pasé mal por el peso y la envergadura, pero este año lo llevo todo encaminado”

También ha rememorado cómo fueron sus inicios en el mundo de las motos, a raíz de una fotografía suya de pequeño. “Yo empecé muy tarde en esto de las motos. Empecé con 11 años, pero yo antes de nacer tenía moto. Mi padre era un fan de las motos, desde bien pequeñito iba a Jerez. Yo empecé, tenía moto desde pequeño, me gustaba mucho, hasta que un día me caí y dije ‘No quiero saber más de motos’. Probé todo y no le hacía ni caso. Y un día, creo que fue en 2010, cuando Márquez se cayó, salió desde pit lane y ganó, empezó mi padre ‘Algún día podrías estar ahí y probarlo’. Y yo le dije ‘Si no nos llevas, cómo vamos a estar ahí’. Y empezamos así y al final hemos recorrido medio mundo“. 

Y, además, lo comparte con su hermano Adrián ‘Pitito’ Fernández. “Es muy bonito compartir pasión con mi hermano, la verdad. Porque hay veces que nos mataríamos, pero siempre está el apoyarte en alguien, estar mal en un circuito y apoyarte en esta persona que puedes contarle como te sientes por dentro. Vamos a entrenar y vamos juntos, nos damos por todos lados. Es una vida con él”. 

Sus padres también son un gran apoyo en su carrera. “Yo empecé muy tarde en las motos. Pero desde que me lo tomé en serio, mis padres han venido a muerte conmigo. He hecho muchos kilómetros en la caravana con mis padres. A lo mejor estaba un sábado corriendo en Valencia y nos íbamos a Castilla y León a correr el domingo el campeonato de allí. Ellos han sido los que me han ayudado en este camino. Yo decía que quería hacer una carrera y me llevaban. Hubo un año que hice ocho campeonatos seguidos. Todas las semanas, carreras y viajes. Era salir el viernes de clase y salir de viaje. Y ahora ves que lo has conseguido, y que es algo que no todo el mundo consigue, que es llegar a MotoGP y es algo muy bonito“. 

Disfruto que mi familia esté aquí. Muchas veces no se ve el trabajo que hay detrás de todo hasta que no llegas al Mundial. No se ven los kilómetros que se han hecho mis padres en autocaravana. El trabajo que puede hacer un psicólogo deportivo, un entrenador personal… Y recordar todos estos momentos cuando terminas una carrera… Son momentos que siempre los tienes ahí, que son malos, pero que luego merecen la pena. Al final no puedes explicar por qué haces esto. Por desgracia este año hemos tenido tres caídas fuertes y han fallecido tres niños y te preguntas por qué lo haces. Pues porque cuando llegas y consigues todo esto, no tiene precio“, reflexiona Fernández.

“En MotoGP llevaré el 25”

El piloto ha hablado de su adaptación a Moto2. “Creo que todo esto viene por la forma en la que he trabajado estos últimos años. Es un poco lo que le digo a mi hermano ahora. Yo el primer año veía a Vietti que hacía podios y yo no los hacía y me daba mucha rabia. El método al final era trabajar solo, dar muchas vueltas y con neumático usado. El año pasado en Moto3 lo pasé muy mal por el peso y la envergadura, pero este año ya lo llevaba muy encaminado”, ha dicho.

Por último, ha contado qué número llevará el año que viene en MotoGP. “El 25. Yo empecé con el 23, que es mi fecha de nacimiento. Pero casualidades de la vida, a mí me gusta mucho Maverick Viñales. Desde pequeño lo tengo muy idolatrado. Entonces, cuando llegué al mundial, me dijeron que el 23 no estaba. Y me dijeron ‘El 25’ y yo dije ‘Ostras, pues el 25’. Y justo se lo quitó Maverick y dije ‘Bua, con este a lo mejor puedo ir hasta MotoGP, si llego algún día’. Y al final, mira“, concluye.

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