
El español afronta su segunda temporada en Moto3 con la ambición de pelear por el título mundial.
El piloto español Máximo Quiles afronta su segunda temporada en el Mundial de Moto3 con un objetivo ambicioso y sin rodeos: luchar por el campeonato. Tras un debut sorprendente marcado por la irregularidad en su calendario —primero por no cumplir la edad mínima y después por una lesión—, el joven talento logró mantenerse en la pelea por el subcampeonato hasta la última cita del año en Valencia. Ahora, con continuidad desde la primera carrera y más experiencia acumulada, su discurso apunta claramente a la corona mundial.
La temporada 2025 dejó claro que Quiles no llegó al Mundial para aprender sin más, sino para competir al máximo nivel desde el inicio. A pesar de perder cuatro carreras, dos por normativa y dos por lesión, el piloto del CFMOTO Aspar Team se adaptó con rapidez a una categoría extremadamente igualada.
El propio Quiles reconoce en Aspar Team que la integración fue mejor de lo esperado: “Estoy super ilusionado por empezar mi segunda temporada con el CFMOTO Aspar Team. El año pasado me adapté muy bien, todo fue genial, y este voy a afrontarlo como un reto porque ahora ya no soy ‘rookie’, ahora sé mucho más, así que intentaré hacer todo lo que sé hacer e ir paso a paso”.
Su rápida progresión quedó reflejada en resultados contundentes. El piloto no solo subió al podio, sino que también consiguió victorias y poles, algo inusual en un debutante con menos carreras disputadas que sus rivales directos.
Más foco… y más presión
El salto de expectativas entre el primer y el segundo año es evidente. Quiles admite que la presión será mayor, especialmente porque ya no parte desde el anonimato. “Al final la presión siempre está. El año pasado ya tenía un poco a final de temporada. Este año que empiezo desde cero y desde el primer día, sin perderme carreras, creo que voy a tener un poquito más. Por los resultados del año pasado, los podios y las victorias, quizás tengo un poco más el foco puesto sobre mí y habrá más presión, pero yo creo que puedo adaptarme bien”.
Más allá de la velocidad pura, Quiles destaca el proceso de adaptación global al campeonato: circuitos desconocidos, comunicación técnica con el equipo y exposición mediática. “Yo diría que adaptarme al Mundial en sí. He aprendido muchísimas cosas: cómo afrontar los entrenamientos, cómo saber transmitirle al equipo toda la información de la moto, cómo aprenderme los circuitos, el trato con los medios… han sido un cúmulo de cosas, no sabría destacar una en concreto”.
Ese crecimiento también se traduce en madurez personal, un aspecto que él mismo considera determinante. “Yo creo que la madurez. Estoy más centrado a la hora de organizarme, a la hora de pilotar también. Creo que han subido todos los listones: de velocidad, aprendizaje, madurez… Noto que he crecido en muchos sentidos”.
Los momentos que marcaron su primera temporada
Entre todos los hitos de su debut, Quiles señala los primeros grandes resultados como el punto de inflexión que reforzó su confianza. “Yo diría que fueron los primeros podios, seguramente, o la primera pole. Esos logros me dieron un ‘subidón’, porque iba en desventaja: era el más joven, con menos carreras… Llegar y ganar en la tercera carrera me hizo ver que era posible y me motivó para seguir luchando”.
Sin embargo, también hubo errores importantes que dejaron lecciones claras. El piloto recuerda especialmente varias caídas y decisiones equivocadas en carrera. “Creo que he mejorado mucho porque cuando era más pequeño cometía muchos fallos y ahora aplico cada aprendizaje para intentar no repetirlos. Aun así, he seguido teniendo errores: hacer algo que no tocaba en ese momento y perder la carrera, caerme… Me acuerdo de Assen, Barcelona o Indonesia, por ejemplo. Son cosas que no pueden volver a pasar, así que he aprendido de ellos y espero no cometerlos otra vez”.
Objetivo claro: el título mundial
Aunque Quiles insiste en la importancia de avanzar paso a paso, su meta final no deja lugar a dudas. “Disfrutar y seguir aprendiendo. La temporada es un camino muy largo y vamos a ir paso a paso. Por supuesto, el objetivo es luchar por el título. Quiero ser campeón del mundo y voy a pelear por ello”.
También señala varias citas clave del calendario, empezando por el arranque en Asia y las primeras carreras europeas. “Por ser una carrera importante, la primera, en Tailandia. También las primeras en Europa, y, por supuesto, la gira asiática. En Hungría también disfruté muchísimo, tengo ganas de que llegue”.
En 2026 será uno de los pilotos con mayor experiencia dentro de su box, aunque evita considerarse un veterano. “Yo no diría tanto como veterano, porque solo es mi segundo año en el mundial. No me siento como tal, pero con la llegada de Marco sí que es cierto que tengo más experiencia con el equipo. No sabría decir, así que veremos conforme avancen las carreras”.
Mentalidad ambiciosa y mensaje a los aficionados
Quiles define la temporada con una sola palabra: “Desafiante”. Su intención es mantener el espectáculo y conectar con los seguidores. “Intentaré hacerlos disfrutar, dar espectáculo y alegrías”.
A los pilotos más jóvenes les lanza un consejo basado en su propia experiencia: paciencia y aprendizaje a partir de los errores. “Todavía me considero joven en el sentido de que acabo de empezar mi carrera en el mundial. A los más pequeños les diría que vayan paso a paso, que tienen que cometer errores. Yo he cometido muchos y eso, bien utilizado, es aprendizaje. Hay que intentar no volver a repetirlos, disfrutar en la moto y siempre sin presión”.
Su declaración final resume perfectamente su ambición para el nuevo curso: “En 2026 quiero… ser campeón del mundo”. Con talento demostrado, continuidad desde el inicio y una mentalidad más madura, Quiles se perfila como uno de los nombres propios a seguir en Moto3 esta temporada.
¿Te SUSCRIBES GRATIS a Motosan.es en la campana 🔔? ¡SIGUE HACIA ABAJO para ver las ÚLTIMAS NOTICIAS!