
El italiano logra minimizar los problemas de su KTM RC16 y cierra el Gran Premio de Buriram en el 12º lugar.
Enea Bastianini vivió un Gran Premio de Tailandia especialmente difícil. El piloto de KTM Tech3 cerró la carrera en el 12º lugar tras salir desde el puesto 20, un resultado que refleja las complicaciones que enfrentó a lo largo del fin de semana con su RC16. La adaptación a la moto sigue siendo un desafío, y los problemas de estabilidad en las rectas complicaron su rendimiento desde los entrenamientos hasta la carrera.
“La verdad es que realmente luché en las rectas porque la moto estaba temblando mucho y tuve que probar varias cosas para compensarlo”, confesó Bastianini, resumiendo las dificultades que marcaron su fin de semana.
Una moto difícil de controlar
Los problemas no eran nuevos. El italiano ya había notado los movimientos inusuales en la moto durante las pruebas previas y el viernes de entrenamientos, pero fue en la carrera cuando el efecto se intensificó. Bastianini explicó que las condiciones extremas —viento, calor y tráfico en pista— complicaron aún más el control de la RC16.
“Ya había empezado a sufrir estos movimientos ayer y no podíamos entender por qué. Podría ser por el viento y el calor, pero no lo sé. Comparación con el sábado dimos un pequeño paso adelante. Me encontré bastante bien, pero cuando la temperatura agotadora aumenta y no puedo obtener buenas respuestas… No todo, sin embargo, debe ser desechado”, comentó, describiendo cómo trató de compensar las vibraciones sin perder completamente el ritmo.
A pesar de los inconvenientes, Bastianini logró mantener un nivel de consistencia que le permitió cerrar la carrera de forma ordenada. La capacidad de limitar el daño y sumar algunos puntos refleja su madurez y experiencia frente a las adversidades.
Mantener el ritmo pese a los problemas
El italiano reconoció que, aunque las últimas vueltas fueron especialmente exigentes, consiguió sostener un ritmo competitivo frente a otros pilotos que también lidiaban con condiciones difíciles. “Al menos logré mantener mi ritmo hasta el final. Terminé en una posición, si no aceptable, casi”, afirmó, mostrando satisfacción parcial por haber cerrado un fin de semana complicado sin perder completamente terreno.
El movimiento de la moto fue un factor constante de estrés físico y mental. “Había aparecido en las pruebas y también el viernes, pero desde ayer fue realmente difícil, especialmente cuando tenía muchos pilotos al frente. Claramente la agitación es molesta”, explicó, describiendo cómo la vibración afectó su confianza y la manera de pilotar.
No estar solo en la lucha
Bastianini también señaló que compartir la experiencia con otros pilotos alivió algo de la presión. Comentó que pudo intercambiar impresiones con Pedro Acosta, confirmando que los problemas que experimentaba no eran un caso aislado. “Esta mañana he hablado con Pedro sobre eso. Tal vez les advierte, pero menos”, relató, destacando la importancia de poder hablar con alguien que enfrentaba dificultades similares.
Aunque Buriram no fue el fin de semana ideal, Bastianini se lleva aprendizajes valiosos. La búsqueda de sintonía con la KTM RC16 sigue siendo un objetivo central, y cada carrera aporta información crucial para mejorar el rendimiento. Con la experiencia acumulada, el piloto buscará optimizar su adaptación y continuar sumando puntos en la clasificación general de MotoGP 2026.
¿Te SUSCRIBES GRATIS a Motosan.es en la campana 🔔¡SIGUE HACIA ABAJO para ver las ÚLTIMAS NOTICIAS!