
El piloto italiano repasa sin filtros un año de evolución, presión y madurez que lo ha convertido en uno de los rivales más consistentes del campeonato
La temporada 2025 dejó varias transformaciones evidentes en la parrilla de MotoGP, aunque pocas tan visibles como la del propio Marco Bezzecchi. El italiano atravesó un inicio complicado, alternó dudas con pequeños destellos y acabó el año como uno de los pilotos más fuertes del campeonato. Con dos poles consecutivas y dos victorias en los dos últimos Grandes Premios, su cierre de curso transmitió una madurez rotunda. Y, sobre todo, ese mensaje no verbal que muchos detectaron: “Se puede”. Aquí repasamos la metamorfosis del piloto de Aprilia.
Cómo te mueves, cómo hablas… da la sensación de que ya no ves a Marc Márquez invencible. ¿Es así? “Lo veo como una referencia, como el piloto más fuerte en este momento. Es segurísimo. Ganó el Mundial con cinco carreras de anticipación, así que no puede ser de otra manera. Nos caímos los dos en Indonesia y eso hizo que el final de temporada no fuese como esperaba, porque habría estado bien seguir peleando con él para intentar ganarle de tú a tú”.
“Pero si sales de casa pensando que el mejor resultado que puedes hacer es segundo, estás haciendo algo equivocado. Es justo considerarlo como lo que es, un gran campeón, pero también es justo creer en uno mismo. No quiero decir ser arrogante, pero un poco sí: creer que tú eres el más fuerte para después llegar a las carreras y dar el máximo. Es obvio que no es simple, porque cuando te enfrentas a toda la parrilla sabes que son los mejores pilotos del mundo. Pero para batallar con ellos debes creer en ti”.
Tu inicio de temporada fue difícil, sexto y 12º en Tailandia, caída y sexto en Argentina, sexto y décimo en Austin, noveno y noveno en Qatar. ¿Podemos decir que los primeros brotes verdes llegaron en Jerez y que, a partir de ahí, con Le Mans, la victoria en Silverstone; en una pista favorable a Aprilia, la velocidad mostrada en Aragón pese a la caída en la calificación, el paso por Mugello y, sobre todo, el click definitivo de Assen, empezó realmente el Bezzecchi versión ‘Se Puede’? ¿Estás de acuerdo con este análisis? “Sí. En Jerez todo el fin de semana fue bastante bien. En la sprint fui rápido, en la carrera cometí un error, pero después rodé rápido. El resultado no fue bueno, pero la velocidad estaba”.
“El test del lunes fue súper importante para mí y para toda Aprilia. Entendimos algunas cosas útiles y pensé que si somos capaces de juntar todo, podremos hacer finalmente carreras bonitas”.
“En Le Mans nos llevamos una buena paliza. Es una pista en la que había ganado hacía dos años y llegué muy enchufado. El fin de semana fue difícil. Fui rápido, pero en la sprint cometí el mismo error que en Jerez, yéndome largo. Las sensaciones eran buenas, y precisamente por eso te encabronas más. En la carrera me equivoqué quedándome demasiado tiempo en pista con el flag to flag y me caí. Fue duro, pero intenté recordarme que se podía”.
“Silverstone fue claramente un buen fin de semana. Estoy de acuerdo en que es favorable a la Aprilia, pero era la primera vez que la usaba allí. Fui rápido todo el fin de semana.
“En Aragón fui rápido, pero me equivoqué en la calificación”.
“En Assen, en la calificación, me salió una vuelta perfecta, o digamos buena, porque no me metí en primera fila, pero con pocos errores. Ahí me dije: OK, es el momento de hacerte ver, porque si no todo son palabras al viento”.
A partir de ahí llegaron podios en sprint y carrera. ¿El podio pasó a ser lo mínimo razonable? “Mínimo no, pero pasó a ser un resultado en el que debía pensarse siempre. En el deporte es difícil conquistar algo, pero más difícil es mantenerlo, confirmarlo”.
La presión del desarrollo
¿En algún momento te pesó la carga de desarrollar la moto mientras tus compañeros sufrían problemas físicos o de adaptación? “Pesaba un poco, sí. Pero las personas de mi entorno; en el box, los ingenieros, Fabiano, Massimo, me lo pusieron fácil. La presión estaba ahí, también sobre ellos, y al final recaía en mí. Pero siempre intentaron transmitirme tranquilidad”.
“Por mi carácter yo mismo me metía muchísima presión porque me exijo mucho. Desde el inicio quería muchísimo, incluso cuando la situación era complicada. Pero diría que la presión venía más de mí que de ellos. Ellos siempre intentaron aliviármela”.
Un Mundial interminable: 44 carreras
Ha sido un Mundial con 44 carreras. ¿Demasiadas? “Es lo que nos toca, pero sí, son muchas. Significan 44 salidas, 44 primeras curvas… No es simple. Corremos en los circuitos más bonitos del mundo, y si me preguntas cuál eliminaría, no lo sé, ¡porque me gustan todas! Físicamente es duro, mentalmente también. Pero cuando estás en casa no ves el momento de hacer la maleta e ir a correr”.
El fenómeno Marc Márquez
Hablando de Marc: ganó el título faltando diez carreras. ¿Dónde estuvo la clave? “Si no me equivoco, ganó diez veces las dos carreras del fin de semana; quizá once. Y muchas sprints. Independientemente de dónde íbamos, terminaba siempre entre los tres primeros, por no decir primero”.
“En fines de semana con imprevistos, como Assen, que se cayó dos veces el viernes, salió en la calificación arriesgando para hacer lo que tenía que hacer y firmó doble victoria. Siempre ha estado ahí”.
¿Te preguntas qué le hace tan dominante? ¿Es mejor piloto? ¿Es la moto? “Tienes que razonarlo con la cabeza fría. Estuvo en el mejor equipo, pero no ganó solo por eso. Su moto fue competitiva, pero tampoco ganó solo por eso. Es una mezcla. Él es fortísimo, está en un estado de forma óptimo, muy motivado. El año pasado hizo una gran temporada cambiando de moto. Si te encuentras bien y trabajas bien, y las cosas empiezan bien, vas en la dirección correcta”.
Álex Márquez nos dijo que el nivel de su hermano debe servir para trabajar más que nunca en invierno. ¿Lo compartes? “Trabajar bien en invierno ayuda, sin duda. Físicamente, mentalmente. El equipo y Aprilia también deben trabajar bien. El invierno sirve para reposar un poco, pero en cuanto abran la puerta hay que estar listo. Tal vez incluso antes. Y cometer pocos errores”.
Sito Pons se motivaba poniendo la foto de su rival en la mesita. ¿Harías algo así? “Es un sistema… [Risas] No sé si yo haré lo mismo. No por Marc, en general. Marc es el campeón en título, así que es el primer rival de todos. Pero no siento que Marc sea mi único rival. He peleado con él en algunas carreras, pero también he tenido que luchar por posiciones más atrás. Mi situación es diferente. ¡Tendría que poner la foto de toda la parrilla! Y honestamente no creo que lo haga. Puedo motivarme sin poner una foto”.
Regalos pendientes y ambiciones claras
¿Qué te vas a autorregalar por esta temporada tan positiva? Con los bonus puedes darte un capricho… “No lo he pensado tanto. Me he hecho una casa nueva… No soy de los que se compran muchas cosas. Voy a pensar qué regalarme, pero prefiero hacerlo cuando haya conseguido llevarme a casa lo que quiero”.
Un final de temporada que invita a pensar en 2026
La transformación de Bezzecchi quedó clara en los dos últimos Grandes Premios. En Portimao, tras una sprint en la que no pudo alcanzar a Álex Márquez ni a Pedro Acosta pese a rodar siempre a menos de un segundo, supo interpretar lo que había visto. Su versión antigua habría intentado algo imposible para acabar en el suelo; su versión nueva decidió aprender y atacar el domingo con una contundencia que le dio la victoria. En Valencia repitió el patrón: pole, sprint complicada por culpa de un neumático mal escogido, y un domingo impecable. Cerró el curso como piloto referencia y dejó en el aire una pregunta inevitable:
¿Será en 2026 el rival que pueda hacer frente, de verdad, al campeón vigente?
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