
El padre del nueve veces campeón del mundo defiende su versión, acusa una pérdida de confianza familiar y respalda públicamente a su pareja en plena investigación judicial
En las últimas semanas, el entorno de Valentino Rossi se ha visto sacudido por un conflicto personal de notable repercusión mediática, después de que el nueve veces campeón del mundo presentara una denuncia contra la pareja de su padre por un presunto delito de eludir incapacidad y por la supuesta apropiación de 200.000 euros. Las declaraciones proceden de una entrevista concedida por Graziano Rossi al diario italiano Il Resto del Carlino, donde ha expuesto públicamente su versión de los hechos.
La situación, que trasciende claramente el ámbito privado, sitúa frente a frente al nueve veces campeón del mundo y a su propio padre, en un proceso judicial que mezcla cuestiones económicas, decisiones médicas y relaciones personales deterioradas.
Una relación deteriorada
El padre del nueve veces campeón del mundo sostiene que la situación se originó en un momento de especial debilidad física y emocional. Según su testimonio, tras varias hospitalizaciones y dos intervenciones quirúrgicas, fue citado por su hijo y su entorno para firmar un documento cuyo alcance real desconocía. “Me dijeron que era un trámite sin consecuencias. Confié en mi hijo y firmé”, explica Graziano, quien asegura que ese documento permitió posteriormente que Valentino fuera designado administrador de apoyo. A partir de ahí, afirma, se inició un proceso que le hizo sentirse tutelado en contra de su voluntad.
También ha señalado que, durante ese periodo, no recibió visitas ni apoyo de sus hijos, y que la única persona que se mantuvo a su lado fue su actual pareja, Ambra Arpino, con quien, además, tiene previsto contraer matrimonio antes del próximo verano.
El detonante de la denuncia
La denuncia presentada por Valentino estaría directamente vinculada a dos factores: la revocación de la medida de apoyo legal y el anuncio de su boda. “Creo que todo nace del temor a ver reducidas determinadas expectativas hereditarias”, afirma con claridad. Sobre el dinero cuestionado, defiende su derecho a disponer libremente de sus recursos: “No tengo que justificarme por ayudar a pagar parte del préstamo de la vivienda en la que vivo con mi pareja”. El ex piloto confía en que el proceso judicial permita aclarar los hechos con serenidad y objetividad, y no oculta su decepción personal: “Me he sentido traicionado”.
La versión de Ambra Arpino
La pareja de Graziano Rossi también ha ofrecido su explicación. Arpino niega categóricamente haber actuado de forma ilícita y asegura que los importes recibidos están debidamente documentados. Según su relato, 100.000 euros corresponden a dos transferencias realizadas por Graziano en concepto de préstamo sin intereses, destinadas a amortizar el préstamo hipotecario de su vivienda. Los otros 100.000 euros, sostiene, fueron gestionados a través de una tarjeta facilitada por el propio Valentino cuando ejercía como administrador de apoyo.
“Cada gasto está justificado y responde exclusivamente a las necesidades de mi pareja y del hogar”, subraya, añadiendo que se ha sentido “humillada y ofendida” por el trato recibido desde el entorno familiar.
Un conflicto que trasciende lo deportivo
Más allá del impacto mediático, el proceso sigue su curso judicial y será quien deba determinar si existió o no abuso de confianza. Mientras tanto, Graziano Rossi mantiene su posición y no oculta su decepción personal: “Me he sentido traicionado, pero sigo esperando que la verdad salga a la luz”.
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