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Suzuki, o cómo aprender de los errores

30 Abr. 18 | 15:33
Suzuki Andrea Iannone Alex Rins Argentina
Foto: www.motogp.com

El gran inicio de temporada de la fábrica de Hamamatsu pone en valor la reconversión del equipo, que tras una año difícil, ha conseguido volver a situar a Suzuki en los podios de forma regular, algo que no sucedía desde 2016.

El Mundial de motociclismo, históricamente, no se ha caracterizado por ser un campeonato donde la calma y el pensamiento a largo plazo tenga éxito. Los resultados mandan, y si no llegan, el futuro se vuelve incierto. Suzuki, desde su regreso en 2015, ha vivido las dos caras de la moneda. Las prisas por llegar a las primeras posiciones y la paciencia para recuperar la senda perdida. En este 2018, los de Hamamatsu han recogido los frutos de la autocrítica hecha durante el invierno, conscientes de los errores cometidos en 2017.

Con la marcha de Maverick Viñales rumbo a Yamaha a finales de 2016, Suzuki vio en Andrea Iannone su sustituto ideal. Para acompañarle, Álex Rins en lugar de Aleix Espargaró. Así, aspiraban a seguir la fórmula iniciada en 2015, donde experiencia y juventud se complementaban a la perfección. Se las prometían muy felices durante la pretemporada, con ambas motos siempre entre las primeras posiciones en los test. Pero llegó el fuego real y las carencias en la línea de desarrollo escogida empezaron a quedar al descubierto. Esto, y las lesiones de Rins, que vivió un calvario en su año de debut en la categoría reina.

Foto: www.motogp.com

Con un motor que no permitía explotar el potencial de la Suzuki GSX-RR, la temporada 2017 se convirtió en una travesía por el desierto. Por reglamento, no podían cambiarlo, y todas las mejoras tenían que pasar por una gestión de la electrónica que camuflara los problemas del propulsor. A finales de temporada, Suzuki pudo dar un paso al frente y, con varios buenos resultados, como las cuartas posiciones de Iannone y Rins en Motegi y Valencia, respectivamente, pudieron maquillar una temporada más que discreta.

2018, una segunda oportunidad

Con la determinación de solucionar los problemas de la temporada anterior, Suzuki se tomó muy en serio los entrenamientos de pretemporada. El objetivo era claro: no volver a errar la elección del propulsor. Por ello, tanto Rins como Iannone dedicaron gran parte de los test a poner a punto el motor, dejando en un segundo plano otros aspectos como el chasis, cuyo rendimiento siempre fue del agrado de los pilotos. El resultado fue más que productivo. Rins, tras los test de Tailandia, llegó a afirmar que la Suzuki 2018 era “mil veces mejor que la de 2017”. Los tiempos y sus posiciones en todos los entrenamientos así lo demostraban. Pero faltaba rematar ya con el campeonato en marcha.

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La primera carrera ya dio muestra del potencial que escondía la nueva GSX-RR. Sólo una caída de Rins cuando estaba luchando en el grupo delantero impidió verlo plenamente. En el segundo intento, el barcelonés no falló, y logró su primer podio en MotoGP en una carrera caótica. Las condiciones de la pista y los numerosos incidentes en cabeza le favorecieron. Austin se encargó de confirmar las buenas sensaciones en el garaje del Suzuki ECSTAR. Un Andrea Iannone pletórico hizo una de sus mejores carreras de los últimos años para replicar el resultado que consiguió su compañero en Argentina. Esta vez, bajo el sol tejano, se puso de manifiesto que Suzuki está a buen nivel en todas las condiciones.

Regreso al nivel de 2008

Con estos resultados logrados por Iannone y Rins en este inicio de campeonato, Suzuki ha logrado un hito que hacía diez años que no conseguía: dos podios consecutivos con dos pilotos distintos. A pesar de que dos temporadas atrás, Viñales encadenó dos podios en Motegi y Phillip Island –fue tercero en ambas carreras–, pero para ver a dos pilotos Suzuki hacer podio en dos Grandes Premios seguidos hay que remontarse al 2008. Chris Vermeulen, tercero en Laguna Seca y Loris Capirossi, tercero en Brno, lograron ser terceros en dos carreras seguidas en una época en la que Suzuki, a pesar de no estar al nivel de las grandes fábricas, se dejaba ver asiduamente en las primeras posiciones.

El inicio de Suzuki en este 2018, si no es ideal, ha estado cerca de serlo. Visto el pobre rendimiento del 2017, ver que los dos pilotos del equipo ya han pisado el podio esta temporada es un soplo de aire fresco para una fábrica histórica, llamada a ganarse un hueco entre las que dominan el Mundial en la actualidad. Ahora, el Mundial llega a Europa. Jerez, un circuito donde Suzuki ya hizo dos jornadas de test a finales de 2017, será el primer escenario donde la fábrica de Hamamatsu podrá confirmar que su buen inicio no ha sido producto de la casualidad, sino una realidad.

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