Saltar al contenido
MOTOSAN | MOTOGP, MOTOCICLISMO Y COMPETICIÓN. "Life is Racing"

Benelli 502 C: A2 sin complejos

5 Nov. 19 | 16:00
Benelli 502 C
Imagen: RBB
¡COMPARTE EL ARTÍCULO!
«Kevin Schwantz y yo chocamos muchas veces, pero casi nunca sin querer« – WAYNE RAINEY
Editor de Motosan.es – Life is Racing
follow me

Explorando un segmento muy explotado, la Benelli 502 C abre un nicho de mercado en la que se encuentra prácticamente sola. Una opción más que atractiva, por diseño, precio y prestaciones, para el usuario de cilindradas medias y para los limitados por el carné A2

Expectativas

Cuando me ofrecieron probar la Benelli 502 C, un halo de curiosidad se apoderó de mí. Tenía ganas de poder ver y analizar en persona esta curiosa moto, a medio camino entre una custom y una naked. Esta cruiser, como bien podríamos etiquetar, no deja indiferente a nadie. Tiene multitud de detalles que la hacen ciertamente atractiva por fuera. Pero también, una vez te subes a ella y comienzas las marcha, florecen muchas otras cualidades, que me han dejado muy buen sabor de boca.

Benelli 502 C
Imagen: RBB

Entra por los ojos

Empezando por su impactante apariencia, a todo el mundo le recuerda a la afamada Ducati Diavel. Aunque su zaga, también tiene cierto aire a la MV Agusta Dragster. La forma de su minimalista colín, unido al de sus pilotos y porta matrícula, gusta o disgusta. Pero nadie queda indiferente. Su enorme depósito de gasolina, acompaña agresivamente el perfil custom de la moto, rematando con un manillar más que ancho. Y aunque en un principio cabría pensar que esta anchura penalizaría su comportamiento en ciudad, nada más lejos de la realidad. La postura de conducción, con las estriberas completamente adelantadas, maridan a la perfección con la anchura del manillar, las dimensiones del depósito e incluso con las marcadas formas de su sillón.

Colín que recuerda a la Diavel y a la Dragster
Imagen: RBB

Con una altura de asiento de 750 mm, la 502 C parece apta para todas las tallas. Es cierto que esa anchura de manillar obliga a inclinar el tronco hacia adelante cuando maniobramos en parado y giramos la dirección a tope. Pero esto no resulta mayor inconveniente. De hecho, cuando nos subimos encima de ella y arrancamos el motor, el protagonismo se torna hacia otro aspecto sorprendente de esta Benelli: su sonido. El escape parece haber pasado las más finas pruebas de sonoridad y acústica. Suena de maravilla. El motor, un tanto rumoroso a ralentí, cambia el tono nada más iniciamos la marcha, emitiendo música para los oídos con cada golpe de gas, o con cada cambio de marcha.

Furia

La respuesta del motor, a pesar de sus justos 48 CV, es buena. Gran culpa de esto lo tiene el perfecto escalonamiento del cambio, que permite jugar con los 46 Nm que ofrece de par, si necesidad de estirar en exceso las marchas. El accionamiento de la palanca de cambio es también uno de sus mejores puntos, siendo muy rápido y conciso. De hecho, el conjunto motor y caja de cambio, podría hacer palidecer el concepto cruiser de la 502 C. En principio, uno podría esperar un motor sosegado y tranquilo en este tipo de moto. Pero nos encontramos con un propulsor que nos pide cada vez más. Sin darnos cuenta, circulamos a ritmos alegres, que es lo que el motor nos va pidiendo a cada momento. Su respuesta al acelerador es inmediata y saca más partido del que se podría esperar, de tan justa potencia.

Iluminación full led
Imagen: RBB

La equipación de esta Benelli es escueta, pero muy bien resuelta. Su pequeño marcador digital, es una pantalla tft a color, que cambia de modo automáticamente. Con un fondo blanco en su modo diurno y fondo negro en su modo nocturno, es un detalle que le queda como anillo al dedo a su iluminación full led. Tanto faro como pilotos e intermitentes, equipan esta tecnología. El haz de luz que proyecta es claro y potente. No podemos olvidar que estamos hablando de un modelo que, por precio y prestaciones, ofrece más que la media de sus competidores. Aunque como punto negativo, podríamos mencionar el acabado de los pulsadores de warning e intermitentes. Estos parecen no acompañar a la calidad del resto de de mandos, dando cierta apariencia de fragilidad.

En marcha

En la parte ciclo, la Benelli 502 C cumple. Sus suspensiones tienen un tarado correcto, incluso circulando a velocidad. La generosa horquilla invertida de 41 mm, sin posible regulación y su amortiguador trasero, este sí, regulable en precarga, conjuntan muy bien con el concepto de moto. Sus frenos, radiales en el tren delantero, con un tacto modulable y efectivo, aportan el grado de seguridad que del chasis multitubular se puede esperar. A pesar de una posición de conducción con los pies por delante, el comportamiento en curva es bueno. Los cambios de apoyo no son intuitivos, pero a base de manillar se consigue una agilidad inusitada para una cruiser. También la seguridad que transmite el tren delantero, a pesar la postura tan retrasada, sorprende. Pero no podemos olvidar que las estriberas se encuentran a una altura algo justa para grandes inclinaciones y las rozaremos contra el asfalto en cuanto aumentemos el ritmo.

Cuadro TFT a color
Imagen: RBB

La opinión subjetiva

Qué nos gusta:

  • Sonido
  • Comportamiento del motor
  • Cambio
  • Apariencia

Qué no nos gusta:

  • Aparente fragilidad de algunos pulsadores
  • Nula protección aerodinámica
  • Falta de rigidez del manillar
Benelli 502 C
Imagen: RBB

En conclusión, casi todas las expectativas que tenía antes de probar la 502 C, han sido superadas. El impacto visual que tienen sus formas hacen que hasta los peatones giren el cuello para mirarla, al cruzar en los semáforos. El precioso sonido de su escape y el notable comportamiento del motor, nos hace olvidar por momentos que es una moto apta para el A2 y que por precio, 6.399€ y concepto, no tiene rival en el mercado.

Más motos en Motosan.es… ? Suscríbete en la campana, ¡Es gratis!

¡COMPARTE EL ARTÍCULO!