
Collecting Cars saca a subasta una réplica de la Métisse Steve McQueen Desert Racer de 2008 perteneciente a una exclusiva edición limitada.
Conocido como King of Cool, Steve McQueen conquistó en los años 60 y 70 las salas de cine, llegando a ser el actor mejor pagado de Hollywood en 1969. Aunque el cine le elevó a la fama, su verdadera pasión era la velocidad. Bullit, Le Mans o la gran evasión fueron un claro reflejo de su amor por las dos y cuatro ruedas.
Esta pasión de McQueen le llevó a coleccionar más de 100 motos y 100 coches. Ahora, los coleccionistas y amantes del motociclismo clásico y del actor estadounidense tienen una oportunidad única de hacerse con una réplica de 2008 de su famosa Métisse Desert Racer. Una verdadera joya para los nostálgicos que sale a subasta de la mano de Collecting Cars.
La moto perfecta para el desierto
A mediados de los años 60, McQueen buscaba la motocicleta definitiva para competir en las duras carreras del desierto de California y México. Viendo que las opciones de serie resultaban demasiado pesadas o frágiles, el actor se asoció con su gran amigo y especialista de cine, Bud Ekins para crear algo único. Juntos, acudieron a los hermanos Rickman en Inglaterra para adquirir uno de sus revolucionarios chasis Métisse Mk3 niquelados y lo combinaron con un fiable y potente motor Triumph TR6 de 650cc.

El resultado fue una motocicleta tan potente y ágil que el propio McQueen llegó a declarar en una entrevista para la revista Popular Science en 1966 que era «la moto con mejor manejo que he tenido nunca«. Su diseño sencillo, aligerado al máximo y vestido con unas fibras en color gris, se convirtió rápidamente en un icono.
Una réplica a la altura del mito
Esta Métisse Desert Racer equipa un motor Triumph TR6 de 649cc reacondicionado y optimizado, con 47 caballos de potencia y una caja de cambios de 4 marchas. A ello le acompañan unos escapes rectos sin silenciadores, horquillas tipo Ceriani sobre tijas BSA y un tanque de combustible adicional donde originalmente iría el faro delantero.
El chasis Rickman Métisse de cuna simple niquelado, ligero y robusto está acompañado de una carrocería en tono Battleship Grey en gel coat para reducir peso y un asiento en color negro. Las estriberas cuadradas y el manillar ancho facilitan una posición de conducción de control ideal para afrontar los circuitos del desierto de California.

Una cápsula del tiempo para coleccionistas
El modelo que ahora sale a subasta a través de Collecting Cars es la nº 002 de las 300 unidades de edición limitada fabricadas oficialmente por Métisse Motorcycles, ya que la primera pertenece a Chad McQueen, hijo del actor americano. Esta réplica, fabricada en 2008, es una recreación fiel de la motocicleta original de McQueen, contando con la licencia oficial del McQueen Estate.
A su impecable estado de conservación le acompaña su correspondiente Certificado de Autenticidad emitido por Métisse, un elemento de relevancia que garantiza su pertenencia a la codiciada tirada de 300 ejemplares. Muchas de estas unidades han permanecido en colecciones privadas y rara vez se han pisado el asfalto o la tierra, lo que las convierte en auténticas cápsulas del tiempo.
Subasta ya abierta
Para cualquier apasionado de las dos ruedas, hacerse con esta Métisse Desert Racer significa adquirir un pedazo de la historia del motociclismo y del cine clásico. Es la oportunidad de sentarse sobre el mismo diseño que hizo vibrar al mismísimo «King of Cool» mientras levantaba polvo en el desierto de Mojave. La subasta ya está disponible a través de la web de Collecting Cars, arrancando la puja mínima en 500 libras.
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