
Marcas y diseñadores están desarrollando una nueva hornada de motocicletas alimentadas con Hidrógeno
La progresiva consolidación de los vehículos híbridos puede llevar a pensar que estos son la única alternativa a medio plazo a los de combustión interna, pero lo cierto es que no es así. En realidad, ni siquiera son los más eficientes si se comparan con otras tecnologías sostenibles que ya están en desarrollo y que pasan sobre todo por los propulsores de pila de hidrógeno.
Esta tecnología es conocida desde los años 60 y no tiene demasiado misterio teórico. De hecho, ya hay a la venta coches impulsados por pila de hidrógeno, pero son menos que testimoniales dado su elevado precio y la dificultad de disponer de lugares de repostaje. En la actualidad, solo existen seis “hidrolineras” en toda España.
¿Qué es el motor de Hidrógeno?
En cualquier caso, lo primero que hay que saber es que un vehículo de hidrogeno es un vehículo de propulsión eléctrica, ya que son eléctricos los motores que mueven sus ruedas, pero a diferencia de los actuales, no necesita enchufarse ni recargarse en ninguna toma de corriente.
La electricidad que se acumula en las baterías se genera a través de una reacción química llamada “electrolisis inversa” en la que el hidrógeno se mezcla con el oxígeno y en el inmediato proceso de oxidación pierde electrones que forman una corriente eléctrica acumulable. La energía para este proceso la genera una batería de alta potencia, por lo que también se suele denominar a estos motores como “de pila de combustible”.
Lo mejor del sistema es que, igual que si se tratara de gasolina, el hidrógeno necesario se almacena en el depósito del vehículo y puede repostarse en una “hidrolinera” a través de un surtidor en apenas cinco minutos, por lo que no hace falta que las baterías sean tan enormes y pesadas. Además, no se produce absolutamente ninguna emisión y lo único que sale del tubo de escape es agua, aprovechable además para usos de riego y similares.
¿Por qué no se utiliza más este tipo de motor?
La razón principal es que, aunque el hidrógeno es el elemento más abundante en el universo (conforma un 75% del espacio exterior conocido) paradójicamente, en la Tierra no existe en forma pura y solo se puede obtener tras descomponerlo de otras sustancias en las que está presente, a través de procesos muy costosos.
Básicamente, existen dos maneras de hacerlo; la más usual consiste en calentar gas metano a 700 grados hasta que se descompone en hidrógeno y monóxido de carbono. Obviamente, no resulta demasiado sostenible y consume mucha más energía de la que entrega, pero aun así se sigue empleando porque el hidrógeno es imprescindible para innumerables usos industriales y médicos, por ejemplo. La otra manera de obtener hidrógeno puro es a partir de la electrolisis directa. Tras aplicar electricidad al agua es posible recoger por separado el oxígeno e hidrógeno que la forman. Hasta la fecha tampoco es rentable en términos energéticos pero las nuevas tecnologías en materia de paneles solares están animando a la industria a seguir por el camino de este hidrógeno “verde”.
Y existe un tercer factor importante que ha condicionado el desarrollo de esta tecnología: el hidrógeno gaseoso obtenido es extraordinariamente inflamable, explosivo e inestable que ha de ser tratado y almacenado con cuidado extremo.
Motor de Hidrógeno en motos
Según los ingenieros especializados, una motocicleta con un depósito de hidrógeno de 3 kilos podría obtener una autonomía que rondaria los 500 kilómetros. Se trataría de motos que equiparían baterías más pequeñas que las actuales, pero a las que no les haría falta más porque se podrían repostar en cinco minutos. Hasta el momento, más allá de algunas propuestas futuristas de calado más publicitario que otra cosa, los proyectos más avanzados de aplicación de la pila de hidrógeno a las dos ruedas son de Kawasaki, Suzuki y Honda.
Kawasaki ha presentado un prototipo muy avanzado de un motor desarrollado juntamente con Toyota, que ya ha propulsado con garantías un quad y una carrocería basada en su modelo H2. En los esbozos mostrados por la marca, se ve que el gas va almacenado en depósitos ubicados en la zona trasera a modo de alforjas. En cuanto a Suzuki, es una de las pioneras en cuanto a la experimentación con motos y scooters movidos por una pila de combustible. La Suzuki Crosscage es un proyecto de 2007 que la marca quiere reactivar ahora en forma de pequeña moto urbana equivalente a 125 cc. Honda tiene también un montón de patentes activas. El gigante japonés ya mostró al mundo en 2004 un prototipo de scooter con motor de hidrógeno. Veremos si las marcas continúan explorando nuevas alternativas para que sea viable.
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