La Honda VFR que yo probé en un viaje, era el modelo 750 VFR. Una moto equilibrada en el sentido más amplio de la palabra. Un motor dócil, que parecía que no corría, pero luego veías que sí que andaba de sobra con algo más de 100 CV. Todo es suavidad y confort, podías subirla de vueltas sin problemas hasta la zona roja, pero tenia verdaderos bajos también. Imagino que por la configuración en V de sus cilindros.
—-Honda debe volver a poner en su gama un modelo tan “redondo” como la mítica VFR—-.
Yo tenía una Yamaha YZF 1000 Thunderace de 150 CV y me sorprendió lo bien que iba la VFR 750.
El modelo VFR 800 es más que suficiente para aquellos que disfrutan de la moto, tanto en turismo-sport como entrar en circuito. Su polivalencia hace que también en ciudad sea una delicia conducirla.

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