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PRUEBA. SWM Outlaw 500: Fuera de la ley

27 Oct. 20 | 16:00
Imagen: Jesús Gutiérrez
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Editor de Motosan.es – Life is Racing
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SWM, la recientemente renacida firma italiana, cuenta en su catálogo con varios modelos muy atractivos. Es el caso de esta Outlaw 500. Una scrambler con componentes de primera calidad y un diseño que no deja a nadie indiferente.

Un poco de historia

SWM lo fue todo en el offroad en los años 70 y 80. Desde 1971 consiguió varios títulos mundiales de enduro y trial, aunque su aventura finalizó en 1984, cuando cerró sus puertas y cesó la producción de motos. 30 años después, en 2014, aprovechando la antigua factoría de Husqvarna en Varese, al norte de Italia, SWM volvía a fabricar motos siguiendo su filosofía original: ensamblar los chasis y motores fabricados en Varese, con los mejores componentes del mercado.

SWM Outloaw 500
Imagen: Jesús Gutiérrez

Por fuera

La Outlaw 500 comparte ciertos componentes de su fisonomía con sus hermanas Six Days y Ace of Spades. Sin embargo, el carácter impreso en cada uno de estos modelos es muy diferente. Si bien la Six Days nos recuerda a aquellas primeras scrambler de los años 70, la Outlaw y la Ace of Spades dan un paso más allá del campo, acercándose con claras intenciones al asfalto. En la versión probada de la Outlaw 500, todavía se conservan los preciosos escapes laterales, tipo peashooter. Su estampa es espectacular.

SWM Outlaw 500
Imagen: Jesús Gutiérrez

El conjunto de líneas, totalmente proporcionado, no ve ninguno de sus componentes fuera de lugar. El asiento, perfectamente rematado, los asideros traseros, junto al depósito y los guardabarros, componen una línea donde vemos el cuidado diseño italiano en cada uno de sus rincones. Para rematar, el juego de llantas de radios en color cobre mate, ponen el colofón a esta preciosa scrambler urbana. Como decía, todo el que se cruza con ella, se queda mirándola.

Acompañando a su figura, un generoso equipo de iluminación full led, con un cuidado y bonito piloto trasero, claramente inspirado en las motos camperas de los años 70. Muy bonito, a la par que sencillo. El cuadro de mandos, digital, muestra la información básica sin alardes. No llega a tener indicador del nivel de gasolina, ya que marca la reserva con un testigo luminoso.

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SWM Outlaw 500
Imagen: Jesús Gutiérrez

Por dentro

La Outlaw 500 comparte motorización con sus hermanas de categoría. El monocilíndrico de 440 cc, basado en las robustas, buenas y antiguas Honda XBR500, pero manufacturados en Varese, gracias a la aportación de Shineray Group, rinde 29,5 C.V. No asustan, no. Pero se muestran más que suficientes para mover sus 145 kg en su uso urbano, interurbano y en carretera abierta. La entrega de potencia es lineal, con unas recuperaciones dignas para las cifras que manejamos. Suave, aunque no deja de ser un monocilíndrico, con sus cosas malas (vibraciones) y buenas (simplicidad).

SWM Outlaw 500
Imagen: Jesús Gutiérrez

En cuanto a su equipo de frenos y suspensión delantera, SWM tira la casa por la ventana y no se lo piensa dos veces: horquilla invertida de 43mm multirregulable y freno Brembo de un solo disco, pero de 320mm y anclaje radial. Y si os preguntáis cómo frena, lo podemos resumir en que la Outlaw 500 podría detener la rotación de la tierra si nos lo proponemos. El plus de seguridad que aporta montar un equipo de frenado así deja en evidencia las modestas prestaciones del propulsor. Pero en cuanto a frenar se refiere, mejor que sobre a que falte, claro está.  La horquilla acompaña el comportamiento del freno delantero sin titubeos. El aplomo y precisión en esta moto, cuya parte ciclo supera con creces a sus prestaciones puras, es soberbio.

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SWM Outlaw 500
Imagen: Jesús Gutiérrez

En la zaga, sendos amortiguadores regulables en extensión y compresión cumplen con su competido con un aprobado. Un poco raspado, al compararlos con su pareja delantera, claro. Al igual que el freno trasero, que frena con dignidad, pero ensombrecido por el conjunto delantero. Digamos que la media ponderada de su comportamiento en general, supera el notable. Los neumáticos con los que la Outlaw va equipada, unos Pirelli Scorpion Rally de espectacular diseño, se muestran bastante neutros, aunque con unas gomas más orientadas al asfalto, mejoraríamos aún más su comportamiento.

En marcha

Al subirte en al Outlaw, la postura resulta cómoda, a pesar del duro mullido del asiento. Sin embargo, la posición de los escapes laterales no permite que puedas mover con total libertad el pie derecho sobre la estribera. Cuando afrontamos una curva a derechas y queremos apoyar solo la puntera del pie en la estribera, nuestro talón tocará el protector de los escapes, obligándonos a mantener una postura del pie francamente rara e incómoda. Dicen que para lucir, hay que sufrir.

A pesar de esto, en los primeros metros el sonido de los escapes deja una estela acústica elegante y nada estridente. Cambiando con rapidez, en la zona media del cuentavueltas, no necesitamos mucho más para rodar con soltura entre el tráfico. Pero cuando este se despeja, los casi 30 C.V. estiran limpiamente hasta lo más alto. De hecho, su quinta marcha, algo descolgada respecto la cuarta, necesita que estiremos un poquito más de la cuenta antes de subir a ella, para encontrarnos en un régimen más agradable en la más alta de sus velocidades. Un cambio de 6 marchas, con un escalonamiento algo más cerrado, podría venir bien para sacar mejor provecho del pequeño motor.

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SWM Outlaw 500
Imagen: Jesús Gutiérrez

En curva muestra un aplomo digno de motos de mayor categoría. Cuesta mucho encontrar los límites de la horquilla, ya haciendo un uso de la moto para el que claramente no está pensada. Como he mencionado antes, sus frenos detendrían el tiempo, si las leyes de la física no existieran. Su mejor baza, sin duda, es toda su parte ciclo. No deja de ser un extra de seguridad para todos aquellos que elijan la Outlaw como su primera moto.

La opinión subjetiva

Nos gusta:

  • Diseño
  • Frenos, horquilla y llantas
  • Comportamiento

Nos gusta menos:

  • Posición de los escapes respecto la estribera derecha
  • Mando de los intermitentes poco preciso
  • Escalonamiento del cambio entre 4ª y 5ª

    SWM Outlaw 500
    Imagen: Jesús Gutiérrez

La SWM Outlaw 500 cuesta solo 5.495€. Sin duda es una relación precio producto muy atractiva. Una moto apta para uso diario y con una apariencia que muy pocos no sabrían apreciar. Un caramelo italiano, con muchos guiños al pasado, pero con un futuro prometedor.

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