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Cuando Schwantz corrió una “Road Race” en Macao

21 Feb. 21 | 21:00
schwantz macao
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Jesús Sánchez Santos Administrator
“Cuando veo a Dios, llega el momento de frenar“. KS34
Editor de Motosan.es – Life is Racing
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Schwantz acababa de terminar su temporada debut en el Mundial de 500cc, pero antes de que acabara el año 1988, se atrevería con una “Road Race” en Macao, el peligrosísimo circuito chino.

El Gran Premio de Macao que aún se organiza en China, es un evento anual de carreras que reúne tanto a coches como motos en un peligroso circuito urbano de Guia a lo largo de sus 6120 metros. El 27 de noviembre de 1988 no sería un día cualquiera porque una estrella del 500cc. Kevin Schwantz iba a participar y sobre todo lo más curioso, es que tanto Suzuki como sus jefes se lo iban a permitir.

Hoy en día son pocos los casos en los que los pilotos punteros de MotoGP participan en pruebas que no fuesen Grandes Premios, pero no existe caso en el que lo hagan en una “road race” como hizo Schwantz en Macao. En entrenamientos ya impresionó y es que tras unas vueltas para conocerse el trazado, poner la moto a punto y cruzar unos comentarios con el equipo, salió y batió el record del circuito en siete segundos.

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Sí, siete segundos, no se trata de una errata de imprenta. El promotor de la carrera, Mike Trimby, reconoció haber sufrido viéndole pilotar por su exuberante estilo. Desde la salida se puso en cabeza. Las escapatorias en caso de caída brillaban por su ausencia. Debían conformarse con neumáticos apilados, guadarrailes e incluso algún muro.

La pista era muy estrecha, cambiando dicha característica en cada tramo. La carrera era a 15 vueltas pero tras unas cuantas curvas, el #34 ya había metido más de dos segundos a sus rivales. Lógicamente se le veía pilotar diferente que en un Gran Premio del mundial de 500cc, lejos de los límites. Poco después Schwantz decidió que aquella carrera en la que no estaba forzando y en la que se había escapado con tanta facilidad, debía ser más divertida.

Caballitos y más caballitos cada vez que salían a una recta. Le seguía Jamie Whitham y otros rivales como Robert Dunlop o Ron Haslam, un habitual del 500cc aunque sin su moto habitual. Mientras Schwantz a lo suyo, levantando rueda también en los cambio de dirección. Se estaba divirtiendo porque iba muy sobrado.

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De camino a la victoria el mayor peligro era sortear a los pilotos con vuelta perdida, mucho más lentos que él e imprevisibles sobre lo que podrían hacer. Incluso los saludaba cuando adelantaba. Los caballitos de Schwantz iban evolucionando e incluso sacaba las piernas de las estriberas para deleite de los aficionados.

Los comentaristas chinos reían sin creerse lo que estaban viendo, incluso decían que tal vez el piloto norteamericano tuviese que conservar la goma delantera. Caballito y saludo al público una y otra vez, para animar al personal. Desde la segunda vuelta hasta el final prácticamente fue como una vuelta de honor para él. ¿Y cómo creéis que entró en meta? Fácil de averiguar, a una rueda toda la recta final hasta la victoria.

A día de hoy Schwantz se sorprende aún que le dejaran correr y lo recuerda con respeto, aún respira de alivio de no haber hecho ninguna estupidez que le hubiese costado una lesión. Hay que decir que su Suzuki de 500cc era claramente superior a las motos de sus rivales, que participaban con una Superbike o resistencia, pero el mérito de aquello fue demostrar que él era capaz de hacer lo que otros no se atrevían en el mundial de 500cc.

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Había ido a ganarse el respeto de todo el mundo como dijo su jefe de equipo en Suzuki y a su vez, aumentó su admiración por los pilotos que competían e ese tipo de carreras. En aquellos momentos había una sensación general de que los pilotos de Gran Premio no estaban hechos para las “road races”, que no serían válidos.

Los pilotos más valientes eran los que se jugaban el físico entre árboles, aceras y muros, no en un trazado permanente. La barrera existe porque de hecho son auténticos especialistas en su campo. No me imagino a John McGuinnes ganando en MotoGP o a Marc Márquez batiendo el record de Joey Dunlop en la Isla de Man. Kevin Schwantz no tuvo rival en Macao, su moto era superior pero se atrevió a hacer algo que ningún otro piloto “top” de su generación soñó alguna vez.

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