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El año 2020 deja 870 muertos en carretera, de los cuales 189 eran motoristas

11 Ene. 21 | 16:00
Una moto circula por una calle con poca luz
Foto: Yunming Wang
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«Si hubiera tenido que enfrentarme en la pista a los mismos obstáculos que tú en la carretera, probablemente estaría muerto.» MICK DOOHAN.
Editor de Motosan.es – Life is Racing
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La situación de movilidad reducida provocada por la pandemia sanitaria ha conseguido las cifras más bajas de la historia

La semana pasada, el ministro de Interior Grande-Marlaska presentó las cifras provisionales de la siniestralidad en España en 2020, relativa a los siniestros ocurridos en vías interurbanas y que únicamente contabiliza los fallecidos en las primeras 24 horas posteriores a los mismos. Son por tanto datos muy incompletos, por lo que habrá que esperar a verano para tener la foto entera, que incluirá a los fallecidos hasta 30 días después de los siniestros, así como los ocurridos en ciudad.

El difícil año que acabamos de dejar atrás, a pesar de las bajas provocadas por el SARS-Cov-2, ha logrado un récord histórico, con un total de 870 fallecidos en carretera, lo que supone un descenso del 21% respecto de 2019. El descenso de heridos graves ha sido similar, dejando un balance de 3.463. En cuanto a los motoristas, los compañeros caídos suman un total de 189 (incluyendo a 16 en ciclomotor), con un descenso del 34%, aunque significando un 22% del total de fallecidos.

La salida de vía se convierte en el accidente más habitual

Disminuyen notablemente los accidentes mortales por colisiones frontales, laterales o por alcance y en menor medida las salidas de vía, que suponen un 44% del total de los siniestros, y que llegó a ser el 61% durante el estado de alarma. El ministro apuntó a la responsabilidad única de los conductores con el clásico “VDAD” (velocidad, distracciones, alcohol y drogas), aunque no conviene olvidar que con una fuerte disminución del tráfico parece lógico que la proporción de los accidentes en los que haya un único vehículo implicado aumente.

Menos tráfico, menos muertos

Tal y como indicó Grande-Marlaska, no es posible ningún triunfalismo. Un frío análisis de los datos nos lleva a la conclusión de que los resultados son pésimos. Estos números tienen un motivo evidente: la reducción de la movilidad a causa de las restricciones provocadas por la pandemia sanitaria, y especialmente, el confinamiento domiciliario al que estuvimos sometidos durante buena parte de la primavera.

Gráfico de variación de movilidad y fallecidos
Gráfico de variación de movilidad y fallecidos. (Fuente: DGT)

Mientras que los fallecidos bajaron un 21%, el tráfico se recortó en casi el 25%. Existe una relación fácilmente visible entre los fallecidos y estos “movimientos de largo recorrido”, que la DGT interpreta como aquellos de más de 40 km. Como se puede observar en el gráfico, la relación es prácticamente directa, sin una desviación que sugiera que hay otros condicionantes de peso. Por desgracia, cuanto más tráfico, más muertos. Hay que poner encima de la mesa soluciones que logren reducir la siniestralidad sin dejar aparcados los vehículos, la movilidad y la vida de los ciudadanos. Que sigamos mejorando nuestra técnica de conducción, la concienciación y el estado de las carreteras.

Un ejercicio anormal, sin análisis posible a futuro

Si observamos la serie de siniestralidad de la última década, podremos ver que se produjo una fuerte disminución inicial, pero desde 2013 se encadenan 7 años en torno a los 1.100 fallecidos por año en carretera (recuerda, son datos parciales), en un estancamiento preocupante. Si vemos la caída lograda en 2020, debemos comprender que no son datos de una serie normal, no valdrán para nada. Los datos de 2021, si no se avanza en mejorar valientemente más aspectos de la seguridad vial, serán terribles. Y por poner un ejemplo centrado en nuestro caso, no creo que se salven muchos motoristas por llevar guantes.

Gráfico comparativo de siniestralidad 2010-2020
Gráfico comparativo de siniestralidad 2010-2020. (Fuente: DGT)

De hecho, preocupan mucho las cifras de motoristas fallecidos, a pesar de que recogen la mayor mejoría, 97 menos, con un descenso del 34%. Mi impresión es que este año hemos hecho muy pocos kilómetros. Veremos la estadística completa con datos urbanos, pero las salidas de ocio, para rodar en fin de semana, en grupo o en solitario, y no digamos a Grandes Premios, se redujeron drásticamente. No sólo durante el confinamiento duro, también con las restricciones a la movilidad posteriores, con cierres perimetrales a nivel de municipio, provincia o comunidad autónoma. Y esto, sin duda, ha tenido su efecto.

El duro reto #50by30

La DGT se ha alineado con la Organización Mundial de la Salud (OMS) para reducir los fallecidos viales al 50% en la década 2021-2030. Tienen preparadas diversas iniciativas, algunas dirigidas a la moto, pero en opinión de quien arriba firma, son insuficientes. La ONU proclamaba para la década anterior (2011-2020) acciones encaminadas a mejorar la seguridad vial apoyándose en pilares como mejorar las carreteras, los vehículos, el comportamiento de los conductores y la capacidad de las instituciones con responsabilidad vial en cada país.

Diez años después nos encontramos en el mismo sitio, con unas cifras similares cercanas a 1,3 millones de muertos anuales en todo el mundo. ¿Por qué? Porque no se está entendiendo el problema como algo complejo e interconectado, centrando la responsabilidad única en el conductor. Las carreteras siguen acumulando déficit de mantenimiento, millones de conductores tienen en el bolsillo un carnet para toda la vida sin ninguna clase de reciclaje. Y en lo que nos toca, la tecnología de seguridad activa y pasiva de un vehículo de dos ruedas llega hasta donde llega, mientras por ejemplo, los guardarraíles siguen haciendo de las suyas, sin una solución definitiva y generalizada.

Si realmente se pretende alcanzar para 2030 cifras tan optimistas, hay que ponerse a trabajar en soluciones creativas, valientes y costosas (la #VisiónCero no es barata). Y hasta que no las vea, mi apuesta es que las estadísticas de los próximos años van a ser muy negativas. Me apuesto los tornillos cromados de mi moto a que 2021 será el primero.

No seas un número. Conduce con precaución, compañero.

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