Saltar al contenido
MOTOSAN | MOTOGP, MOTOCICLISMO Y COMPETICIÓN. "Life is Racing"

Yamaha FZR 250 R: El molinillo de las 18.000 RPM que enamoró a Kenny Roberts

23 Abr. 26 | 22:00
Foto: YoungMachine

La FZR 250 R fue una de esas motos tetracilíndricas que marcó el final de los años 80 y conquistó, incluso, a una de las grandes leyendas de 500cc de la época.

En los 80 y 90, las marcas de motocicletas japonesa vivían una auténtica guerra tecnológica en el cuarto de litro. La incesante demanda de deportivas extremas hizo que Honda, Kawasaki Suzuki y Yamaha dominaran el mercado mundial gracias a su volumen de producción, fiabilidad y alto rendimiento. Esta época nos dejó verdaderas joyas de la ingeniería, como son la Suzuki GSX-R 250, la Honda CBR 250 RR o la Yamaha FZR 250. Entre ellas, destaca la FZR 250, una superdeportiva en tamaño compacto que aullaba como un demonio y que hoy en día es considerada una moto de culto.

El concepto Genesis

El origen de esta deportiva nació en 1985, cuando Yamaha introdujo la atípica FZ 250 Phazer. La firma de los diapasones quería ir un paso más allá aplicando el famoso concepto Genesis que tan buenos resultados le estaba dando en sus motos de mayor cilindrada. El concepto se basaba en montar los cilindros inclinados a 45 grados hacia adelante. Gracias a ello, se optimizaba el reparto de pesos, buscando el 50:50, y se bajaba el centro de gravedad drásticamente, permitiendo una toma de admisión de aire mucho más recta.

A finales de 1986, y basada en el concepto Genesis, llegó la Yamaha FZR 250 a un precio en Japón de 539.000 yenes. A nivel visual se adoptó el enfoque clásico de deportiva totalmente carenada con un doble faro redondo. Su ligereza de apenas 140 kg en seco, sumada a llantas de 17 pulgadas, lograba una agilidad asombrosa.

Kenny Roberts, que ya puso a prueba FZ250 Fazer, se encargó de probar esta moto en la pista de Fukuroi. El norteamericano quedó completamente enamorado de su equilibrio, afirmando que era el modelo base definitivo de 250 cc, tanto para usuarios que querían aprender a pilotar como para aquellos que querían una moto derivada en la competición.

TE INTERESA VER:
El 125 aniversario de Indian Motorcycle reunirá a riders de toda Europa en un evento inolvidable
Foto: Yamaha

Un corazón de cuatro cilindros a 18.000 revoluciones

El gran atractivo de la Yamaha FZR 250 era su motor tetracilíndrico en línea, cuatro tiempos, con doble árbol de levas en cabeza DOHC y cuatro válvulas por cilindro. Gracias a sus diminutos pistones de 48 mm y su cortísima carrera de 34,5 mm, este motor subía de revoluciones con una velocidad insultante.

La pequeña FZR entregaba una potencia máxima de 45 CV a unas vertiginosas 14.500 rpm. Pero lo verdaderamente impresionante era su rango de trabajo, y es que la línea roja en el cuentavueltas comenzaba a las 18.000 rpm. ¡Una auténtica locura!. Su sonido era agudo y estridente, similar al aullido de un monoplaza de Fórmula 1 cada vez que se cambiaba de marcha.

Para lidiar con el principal problema del bajo empuje a bajas y medias revoluciones, Yamaha introdujo en 1988 la famosa válvula EXUP (Exhaust Ultimate Power valve) en la línea de escape. Este sistema controlaba la presión de los gases mediante un microordenador que captaba la señal de velocidad del motor, mejorando drásticamente el par a bajas vueltas y estabilizando el ralentí.

Llegada de la FZR 250 R

El mercado exigía mejoras casi año tras año para batir a Honda, Suzuki y Kawasaki. Por eso, en 1989 Yamaha subió la apuesta introduciendo la FZR 250 R. La firma japonesa renovó el chasis, pasando de uno de doble cuna de acero al avanzado Deltabox de doble viga de aluminio. También se incorporó un segundo disco de freno en el tren delantero y la horquilla pasó de 35 a 38 mm para aportar más aplomo.

Foto: Yamaha

Estos cambios a nivel de parte ciclo, que sólo aumentaron en 5 kg el peso del conjunto, consiguieron que la FZR 250 R alcanzara los 100 km/h en poco más de 5 segundos y contaba con una velocidad punta de 180 km/h. Su estética también mutó, pasando a incorporar faros de proyector similares a su hermana mayor, la FZR 400.

TE INTERESA VER:
Guy Martin, seis meses sin carnet tras su último incidente

El fin de una era inigualable

Aunque estas motos apenas salieron de forma oficial de Japón, el boca a boca y sus características las convirtieron en leyenda. A partir de 1993, debido a las limitaciones de potencia, la categoría de 250 se vio capada a una potencia máxima de 40 CV a 14.000 rpm. El último modelo de la FZR 250 R salió de la cadena de montaje en 1994, poniendo fin a la familia.

Es difícil imaginar estos años sin modelos tan icónicos como la Yamaha FZR 250 R EXUP. Un modelo que, de lanzarse hoy en día, llevaría catalizador y un montón de ayudas electrónicas para controlarla a altas vueltas. Una electrónica que nos hace añorar esta época dorada de las 250 cc y su salvaje y loca irracionalidad.

¿Te SUSCRIBES GRATIS a Motosan.es en la campana 🔔? ¡SIGUE HACIA ABAJO para ver las ÚLTIMAS NOTICIAS!