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El ‘Ranch’ de Valentino Rossi, la buena nueva de Italia

13 Feb. 19 | 11:00
VR46 Academy
Funte: VR46 Riders Academy

Son casi 40 años; 23 en esto del motociclismo. Lo que se dice vivir en moto, ‘por y para’. Se entrena con pilotos a los que casi dobla la edad, le divierte, hace de maestro y a la par aúpa la cantera italiana.

Unpleno que sirve de freno, resentido del dominio español de los últimos años busca una ofensiva patria. Valentino contagia, le recorre la misma ambición que en la veintena, y se ha hecho con unos pupilos que aprendan su mantra.

En Tavullia se encuentra su escuela y tiene un principio de cuento. Antiguamente Valentino entrenaba en “la cava”, como hacía su padre, hasta que un día echó el cierre. Y de ahí la oportunidad de hacer un sueño realidad, ¿pues qué piloto no sueña con tener su propio circuito? Un terreno de Graziano en pleno valle de la localidad italiana cumplió el proyecto. Pero sería más que eso, el ‘Ranch’ sería el principio de todo, el origen de la VR46 Academy y con ello el resurgir de Italia. El plan futuro de Rossi se convirtió en presente.

Fuente: VR46 Riders Academy

Cuentan, como recoge Moto Revue, que desde que pisaron por primera vez el terreno padre e hijo ya sabían lo que se hacían: “Ambos estaban pensando lo mismo a la vez”, narra Alberto Tebaldi, jefe de VR46, que conserva un vídeo de esa primera jornada. Y de aquellas primeras impresiones se construyó el ‘Ranch’: dos óvalos siguiendo el estilo americano, lo que se conoce en Estados Unidos como ‘TT’ y motivo por el que las motos no son del todo de ‘dirt track’, y un pequeño circuito de motocross. Ya de por sí es un centro de entrenamiento completo, pero el italiano quería crear todo un complejo que convirtiera a las jóvenes promesas italianas en realidad. Situado alrededor de una antigua granja, hay planes para añadirle un centro deportivo y un gimnasio al lado de la casa.

Una casa, casualidades de la vida, en la que nacieron y vivieron Walterina y Ornella, abuelas de Migno y Pasini, respectivamente. Esas estancias hoy guardan monos, cascos… y su porche hace de boxes. En su interior se ven dormitorios, una cocina y un espacio de usos múltiples que funciona como aula de la escuela, ya no solo para la instrucción estricta de pista sino también para impartir clases de inglés. ‘Il Dottore’ piensa en todo, no responde a un capricho a merced de unos pocos, sino a una inversión a favor del motociclismo.

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“Creo que nuestro desafío es llevar a los italianos al límite. Tenemos una gran historia, pero en los últimos años el movimiento ha sido bastante bajo. Por lo tanto, hemos trabajado duro, hemos invertido dinero en ello y ahora parece que podemos verlo como una nueva imagen”, son palabras del propio Valentino para MCN. Italia había perdido fuerza mientras España se situaba en lo alto, pero los esfuerzos de Rossi han hecho que Italia vuelva a irrumpir. La escuela ya ha dado sus primeros frutos, quizás incluso antes de lo esperado, y se ha empezado a acabar la sequía italiana.

No fue con el equipo de Valentino Rossi, pero en 2017 por primera vez un piloto de la VR46 Academy ganó un título mundial: Franco Morbidelli se proclamó campeón de Moto2 y terminó con el bloqueo de ocho años que arrastraba el país italiano, siendo el último el del propio Rossi en 2009 (MotoGP). Este 2018 fue un suma y sigue y, ahora sí, vio como un piloto de su propia estructura se alzaba con el campeonato del mundo. Pecco Bagnaia resultó campeón de la categoría intermedia e hizo la luz en un año negro para Valentino. Su hermano, además, logró su primera victoria mundialista el mismo día que su compatriota se erigía campeón.

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No todo queda ahí, pues otro de sus discípulos casi alcanzó la gloria, quedándose a las puertas Marco Bezzecchi de hacerse con la corona de Moto3. Para culminar la faena, a fuerza de dar vueltas en el rancho, Rossi ha hecho de dos de sus pupilos sus ‘iguales’ y deberá batir a Morbidelli y Bagnaia también en los grandes premios, incorporándose ambos a la categoría reina.

Fuente: VR46 Academy

La herencia del ‘Ranch’

Los hechos hablan por sí solos y no hay duda de que el ‘Ranch’ y la VR46 Academy han cultivado el talento italiano hasta explotarlo. El propio Morbidelli se ha hecho eco y agradece la oportunidad que se les ha brindado: “Estar en la Academy es como estar en Florencia durante el Renacimiento, ser un artista, un poeta o un escritor. Es Florencia para los pilotos, con Vale como el maestro que nos mantiene y nos ayuda a todos a aprender. Damos nuestro máximo y, a cambio, nos ayuda a desarrollar nuestras habilidades y nuestro talento”.

La pista, muy rápida, es un auténtico campo de batalla, la misma agresión de las carreras se usa para el entreno, tanto que hasta Rossi a veces tiene que hacer de director de  carrera: “Con ellos me mantengo joven. Y debo decir que todavía me divierto mucho”, cuenta para Moto Revue, y la academia es una parte vital de su entrenamiento: “Entrenar todos los días cuando estás solo es muy difícil, así que empecé a hacerlo con solo una persona hace diez años, fue un desafío y era más divertido. Ahora somos diez o quince todos los días, así que puedes imaginarte qué divertido es”. Enfrentarse a los otros es mejorar cada día, superarse: “Si no tuviera el Ranch ni a los pilotos de la Academy podría hacer el mismo tiempo rápido en cada vuelta, pero nunca mejoraría. Ahora empiezas a rodar y vas primero, luego Franco [Morbidelli] va más rápido y va Baldassari y lo pasa […]. Llegas al final del día y estás destrozado. Es fantástico mejorar cada día”.

En sus palabras se nota que aún guarda la ilusión, que la moto es aún hoy lo que le mueve día a día. “Es pura pasión y eso dura mucho tiempo. Tiene más pasión por las carreras que nadie que conozca y eso lo mantiene rápido”, dice Morbidelli y continúa: “También sabe divertirse; eso es lo primero que aprendes de él. En el ejemplo, la motivación. Morbidelli, Bagnaia, Bezzecchi, Marini, Bulega, Baldassari, Antonelli, Migno… Son solo algunos de los testigos, Uccio subraya la labor: “Cuando Valentino creó la Academia, el objetivo no era competir con España, pero sí queríamos que las carreras volvieran al nivel en que se encontraban en Italia hace 20 años. El objetivo es llevar las carreras italianas a un alto nivel, y estamos haciendo un gran esfuerzo para llegar allí”. El ingeniero Domenico Fucili, otro de los que gestionan el complejo, habla de la capacidad de Valentino para construir, para crear unión: “Es capaz de construir con las personas que lo rodean relaciones que luego se consolidan con la confianza y la calidad del trabajo”, confiesa a la revista Riders.

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Fuente: VR46 Riders Academy

Pero el rancho, como buena historia, aguarda aún más. Alberto Tebaldi revela, para MCN, una de las claves del ‘Ranch’ y todo lo que vino detrás: “Después de la pérdida de Marco Simoncelli, algo faltaba en la vida de Vale. La Academy es un homenaje a Marco. Comenzamos la academia a la inversa, porque primero fuimos amigos de estos pilotos y luego comenzamos a trabajar con ellos”. La memoria de Sic está presente, se palpa. Así lo dice Mauro Sanchini, comentarista técnico de MotoGP, presente en muchos de esos entrenos y más antiguos, recordando para Riders una de esas anécdotas en “la cava”: “Hace un rato estaba mirando las imágenes de la cantera, cuando fui al cumpleaños de Sic. Era algo hermoso, aunque un poco peligroso. Aquí está el mismo espíritu y la misma mentalidad pero a un nivel muy alto. Se necesita disponibilidad, pero sin una pasión increíble no sería posible”. No podría ser de otra forma, fue precisamente con Simoncelli con el primer piloto que entrenó Valentino. Se lo propuso el primero y el segundo, aunque al principio reticente, aceptó. Y se forjó la leal amistad.

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El ‘Ranch’ y la VR46 Academy son ahora herencia. Valentino y sus pupilos se entrenan a diario, pero sobre todo se divierten. Los ‘100 kilómetros de los campeones’ es solo un ejemplo, espectáculo antes de que comience la acción oficial. Rossi propaga su talento y lo prolonga en la semilla de otros nuevos. Con ellos se bate, se divierte. Y cuenta los días para la temporada siguiente. Año 1996, Gran Premio de Malasia, allí debutó. Y son 323 a sus espaldas. Pero se sube a la moto con las mismas ganas.