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Valentino Rossi: “No sé por qué no me escuchan”

25 May. 18 | 14:33
Foto: motogp.com

Yamaha está en problemas y sus pilotos están desesperados. Valentino Rossi habla de la situación y del cambio de ritmo que debe tomar la casa de los diapasones para hacer competitiva de nuevo la M1.

No son tiempos fáciles en Yamaha. Podría ser, de hecho, uno de sus peores años. No consiguen hacer de la M1 la moto competitiva que fue antaño y la distancia con sus rivales no hace más que aumentar. En ese nubarrón Valentino Rossi vio un rayito de sol el pasado domingo, en Le Mans, donde consiguió subir al podio gracias a un tercer puesto. Pero nada más lejos de la realidad, los problemas siguieron y siguen estando ahí.

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El propio Valentino lo sabe: “Estoy contento con el resultado porque después de la calificación era pesimista: esperaba estar adelante en la parrilla. Por la noche, sin embargo, trabajamos bien y en el warm up fuimos competitivos, tuve un buen ritmo. Cogí confianza, comencé bien […]. Hice lo que pude para tratar de vencer a Petrucci, pero no pude. Así se ha sincerado en la revista italiana ‘Moto’.

Se trata, pues, de una mezcla de sentimientos donde la satisfacción por el podio convive con la decepción de no ser competitivos y luchar como iguales: “En cualquier caso, es un podio importante en un momento difícil, en el que estamos sufriendo mucho: terminamos a 5 segundos de Márquez. En este momento, en lugar de estar desmoralizados, necesitamos dar algo extra, mantenernos concentrados, y tratar de arreglar la moto tratando de limitar el daño”.

Foto: motogp.com

A pesar del podio, la cita en el Gran Premio de Francia fue clave para Yamaha, tratándose de una pista en la que siempre han liderado vieron como sus rivales seguían siendo más fuertes: “En Le Mans, en 2017, dominamos, habríamos monopolizado el podio sin la caída en la última vuelta; este año, a pesar de ser un fin de semana casi ideal para la forma en que podíamos trabajar, quedé tercero y no podría haberlo hecho mejor. El problema es que nuestros rivales son más rápidos que nosotros “.

El problema precisamente es ese, cómo pueden ser competitivos y estar en la lucha cada carrera, un quebradero de cabeza del que, de momento, no hay solución: “Será muy difícil luchar por el primer puesto: no es coincidencia que Yamaha no gane desde hace 15 grandes premios. Le dije a Glil (en Yamaha) que estábamos yendo hacia atrás: soy un piloto, lo experimento, generalmente tomo estas cosas, pero la reacción siempre es muy lenta”.

La frustración se hace notar, pesa, y pide a voces un cambio de rumbo por parte de Yamaha: “No sé por qué no me escuchan: por el contrario, es más correcto decir que me escuchan, que mantenemos largas reuniones…pero que traen algo diferente de lo que piden. Aquí debemos cambiar de marcha rápidamente, incluso si la política de Yamaha siempre ha sido la de dar pequeños pasos. Ahora se necesita algo diferente. Debemos esperar una mejor segunda parte”.

Y eso es lo que les toca, esperar a que la segunda parte vaya mejor. Más cuando Johann Zarco, con una satélite, está siendo tan fuerte: “La verdad es que Zarco está conduciendo muy bien, se encuentra en un gran estado de forma, probablemente el que más después de Márquez”. De este último, Marc Márquez, con una ventaja de 36 puntos en la clasificación general, lanza un último apunte, que lo hacer ser el hombre a batir del paddock: “Lo peor no es su comodidad, sino su velocidad: es un problema para todos los demás”. Un problema más para los de Yamaha donde Valentino Rossi espera que la escucha se convierta pronto en una verdadera respuesta.