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PRUEBA | Indian Chieftain RoadMaster Dark Horse, una moto superlativa por dentro y por fuera

28 Jul. 21 | 16:00
Foto: Valeria Gil
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“Cuando dedicas tu vida a algo y el sueño se hace realidad, sienta realmente bien“ – NH69
Editor de Motosan.es – Life is Racing
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Este color negro mate evoca estilo y carácter. Todo eso y mucho más rebosa por los cuatro costados en la Indian Chieftain Dark Horse 2021.

He tenido la suerte de haber probado varias versiones anteriores de la Chieftain con la que la marca norteamericana saca su lado más rebelde e indomable. Y definitivamente, ese carácter indomable viene de serie.

Foto: Valeria Gil

Esto, merced a una apariencia imponente de una de las motos más grandes del mercado que, si bien no pierde su línea clásica, ha ido acumulando cambios que edición tras edición, la han hecho adquirir una silueta mucho más moderna y agresiva.

Foto: Valeria Gil

Coronada con uno de los emblemas más conocidos en el mundo de las dos ruedas: el jefe indio americano con su penacho de plumas en los laterales del depósito y sobre el guardabarros delantero.

Tras deleitarme con unas dimensiones propias de un coloso (2,506 mm de largo; 1,000 mm de ancho y un peso, con el depósito lleno de 373 kilos) me puse a sus mandos para iniciar esta prueba.

Foto: Valeria Gil

Rápidamente la moto demuestra su lado más dócil y la comodidad que ofrece en esta primera toma de contacto por la ciudad, donde para cruzar este mar de vehículos, nada mejor que colocarse en el carril izquierdo y alejarme de ella. Para esto subo el volumen de un equipo de audio de primer nivel, con una potencia suficiente (100 vatios), aunque he de confesarte que no soy de ir con música en moto, pero reconozco que poner música alivia un poco el estrés del tráfico madrileño. Es muy significativo que el sonido de la música suba automáticamente cuando abrimos gas y empieza a ”cantar” el motor.

Foto: Valeria Gil

Cuando vislumbro la carretera más abierta y libre de vehículos, la Indian ya había demostrado lo cómodo que resulta transitar por las grandes avenidas, por eso, a medida que voy disfrutando del cambio de paisaje ya me había acostumbrado a sus mandos y a interpretar y manipular toda la información a través de su pantalla táctil de siete pulgadas y a las bondades del Ride Command; un sistema de conectividad que incluye toma USB, un navegador GPS, la lectura de la presión de los neumáticos y muchos más datos que se leen de un vistazo y que también se pueden configurar a gusto de cada usuario.

Foto: Valeria Gil

En carreteras secundarias ya aprecio el confort de viajar y la sensación de seguridad que se percibe al navegar en este “buque” de 375 kilos que se mueve con brío y con ciertas vibraciones propias de un motor tan poderoso. No en vano, el propulsor de la Indian Chieftain Dark Horse es el afamado V-Twin Thunder Stroke de 116 pulgadas cúbicas o si te traduzco es un poderoso motor de 1890 cc, refrigerado por aire y con radiador de aceite. Una función importante, a la hora de evitar el calor que genera el motor es el sistema que desactiva el cilindro trasero puntualmente: en marcha casi no se nota pero en temporada de verano extremo, se agradece y mucho.

Foto: Valeria Gil

El equilibrado de este imponente motor bicilíndrico en V impide que las pequeñas vibraciones se conviertan en molestas y, además, garantiza las bondades del motor que necesita este tipo de moto: una entrega con muy buen par (171 n/m a solo 2,800 revoluciones) y buenas dosis potencia a bajas vueltas, con amplia capacidad de recuperación y una aceleración increíble con la que rebasar a otros vehículos.

Foto: Valeria Gil

En esta tarea es cuando más se aprecia su modo de conducción Sport, que ya me deja claro que esta moto no encaja exactamente en este tipo de máquina con la que sólo se puede viajar tranquilo, sino que tiene una vertiente más salvaje.

Foto: Valeria Gil

Dependerá del piloto optar por una u otra configuración y, para ello, nada mejor que elegir entre los modos de conducción disponibles; Tour es el más suave y adecuado para la ciudad y en situaciones de lluvia; el Standard me pareció el más dinámico de los que dispone la Chieftain, ya que ofrece potencia y una respuesta instantánea en el motor, muy recomendable en carretera donde ofrece un equilibrio perfecto entre el modo más suave y más deportivo. El Sport lo recomendaría para los pilotos con más experiencia, ya que desata toda la potencia de esta Indian…. Ojo, y es mucha.

Foto: Valeria Gil

Debo de hacer especial hincapié en que estos cambios de las sensaciones que ofrece cada modo de conducción no sólo se siente en el carácter de la moto, sino que también se refleja en el sonido que emana de sus grandes escapes. Pero cuidado, no cualquier oído es capaz de percibirlo, eso sí, porque hace falta haber escuchado más de un motor Indian rugir para darse cuenta.

Foto: Valeria Gil

Dar un vistazo a esta Dark Horse es detenerse en cada detalle negro mate (en sustitución de clásicos los cromados), pero el alto desempeño de los ingenieros que han dado vida a la Indian se aprecia en ruta, donde la iluminación Full-LED es de cinco estrellas, donde una pantalla TFT te da todo tipo de información para seguir tu ruta sin perder el control de otros elementos clave más allá de la navegación o donde la cómoda postura baja que refuerza el estilo Bagger, también potenciado con una cúpula protectora que mantiene muy a raya el airea a los pilotos de talla media.

Foto: Valeria GilLlegar a los destinos de tu ruta es reparar en más detalles de esta magnífica Chieftain, donde observo que las grandes maletas rígidas no desentonan con el conjunto (además se abren y se cierran con la llave inteligente).

Foto: Valeria Gil

Una mención especial requiere centrarse en probar los frenos, las suspensiones y el comportamiento en las curvas más exigentes. La geometría de dirección, con un ángulo de horquilla de 25 grados y el ligero chasis de aluminio fundido, dan buen comportamiento en virajes cerrados, que aunque los ejecuto a baja velocidad debo de hacerlos con decisión. Nunca hay que perder de vista ni las dimensiones, ni el peso de la moto que estamos pilotando ya que en buena medida se compensan con un asiento bajo situado a 650 mm de altura.

Foto: Valeria Gil

La horquilla telescópica dispone de 119 mm de recorrido y este eje delantero está frenado con dos de discos flotantes de 300 mm donde actúan pinzas de cuatro pistones. En la parte trasera trabaja un monoamortiguador con ajuste de presión de aire que tiene 114 mm de carrera. Para la frenada trasera, el disco flotante de 300 mm con pinza de dos pistones tiene un comportamiento bueno y que en la mayoría de las ocasiones, debo de emplearlo para compensar frenadas más potentes. El ABS es siempre una garantía de seguridad en máquinas de este tipo pero también necesitan suspensiones algo duras.

Foto: Valeria GilDurante mi ruta descubro que la conducción de esta Indian Chieftain Roadmaster Dark Horse es del todo placentera, te acoplas perfectamente a una moto donde se mezcla el placer de conducir con un carácter más aguerrido. A los amantes del estilo Bagger no les quedará más remedio que probarla o suspirar cuando se crucen con ella en la carretera o…. cuando la vean en un escaparate de un concesionario oficial Indian Motorcycles.

Equipamiento: Casco Blauer, Chaqueta Blauer, Guantes Five

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