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La DGT debe reducir los fallecidos a la mitad en 2030

28 Oct. 19 | 16:00
Pleno del Consejo Superior de Seguridad Vial, DGT
Pleno del Consejo Superior de Seguridad Vial. (Imagen: Ministerio de Interior)
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Ibon Arbaiza Autor
«Si hubiera tenido que enfrentarme en la pista a los mismos obstáculos que tú en la carretera, probablemente estaría muerto.» MICK DOOHAN.
Editor de Motosan.es – Life is Racing
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El ministro Grande-Marlaska ha encargado a la Dirección General de Tráfico (DGT) este ambicioso objetivo dentro de la Estrategia de seguridad vial 2021-2030

El pasado día 21 de octubre, el Ministro del Interior en funciones presidió el Pleno del Consejo Superior de Seguridad Vial, donde se presentó el Plan de medidas especiales para la seguridad vial de motocicletas y ciclomotores 2019-2020 y la Estrategia estatal de la bicicleta. Un proyecto que ha encargado a la DGT de cara a los próximos años.

El Pleno del Consejo es el órgano de consulta y participación que tiene como objetivo «impulsar y mejorar el tráfico, la seguridad vial y la movilidad sostenible», así como «promover el acuerdo entre las distintas administraciones públicas y entidades que desarrollan actividades en dichos ámbitos», y es «una herramienta imprescindible de consenso e impulso de políticas públicas, como las de seguridad vial, en la que es imprescindible la implicación de todos los agentes sociales desde sus diferentes ámbitos competenciales para seguir avanzando».

Este es un punto importantísimo dado que la seguridad vial es una materia muy compleja e interconectado entre muchísimos aspectos. Por tanto, es fundamental que, si se desea verdaderamente reducir el número de fallecidos y heridos graves, se actúe desde varios frentes, aunque quien lidere la estrategia sea la DGT. En este sentido, Grande-Marlaska recordó que en 2018 fallecieron en accidente de tráfico 1.806 personas, una cifra «inaceptablemente alta» pero que supone 24 fallecidos menos que en 2017, marcando una trayectoria ligeramente descendente.

Momento crucial

Estamos en un momento «crucial», puesto que en 2020 finalizará el primer «Decenio de Acción para la Seguridad Vial» promovido por la Organización Mundial de la Salud, y será entonces cuando se tomen nuevas medidas en base a lo conseguido y a los errores cometidos. Grande-Marlaska señaló que «se establecerá la dirección estratégica de las futuras acciones para 2030, donde la Seguridad Vial tendrá un protagonismo importante al estar incluida como uno de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas de la Agenda 2030».

Los colectivos vulnerables como objetivo

Como ya hemos indicado, el ministro encargó a la Dirección General de Tráfico (DGT) elaborar la Estrategia de Seguridad Vial 2021-2030, que nace con el objetivo de reducir en un 50% el número de fallecidos y de heridos graves para todos los países de la Unión Europea. «Esta futura estrategia será uno de los principales medios para conseguirlo», afirmó Grande-Marlaska.

En la misma línea del sentir de los grupos afectados, añadió que al departamento de Interior «le preocupa especialmente el colectivo de vulnerables, peatones, ciclistas y motoristas, ya que suponen el 48% del total de fallecidos y la tendencia sigue en aumento; por tanto, al Ministerio del Interior le corresponde proteger a los más débiles y en ellos se han de concentrar los mayores esfuerzos».

Lamentablemente, y aunque sólo se trate de la opinión del arriba firmante, la simple reducción de las cifras de fallecidos, y especialmente de vulnerables, es una quimera si no se implica a todas las «distintas administraciones públicas y entidades». Si además queremos dejarlas en la mitad, habrá que abandonar las viejas políticas que se centraban siempre en el conductor como único responsable de los accidentes, siguiendo finalmente la filosofía Vision Zero.

Está en manos de Interior liderar las medidas a tomar, pero para conseguir un reto de tal calibre deberán implicar también a otros Ministerios con competencias en Infraestructuras, Educación, Justicia, Trabajo, Migración, Turismo, Sanidad, Industria, Consumo, Hacienda, Transición Ecológica e Innovación, además de a ayuntamientos, Diputaciones, Cabildos, medios de comunicación y asociaciones de automovilistas, motoristas y ciclistas. En definitiva, a todo el mundo. Si no es así, no hace falta esperar a 2030: no lo conseguiremos.

Zona de obras sin medidas de seguridad en Donostia
La reducción de accidentes exige tomar medidas en todos los ámbitos de la seguridad vial. (Foto: I.A.)

Los motoristas (como el resto de vulnerables) necesitamos medidas reales y efectivas

Aunque la cifra de fallecidos sea alta en términos absolutos, en relación a la cantidad de tráfico que generamos, son números realmente bajos. Por ese motivo está costando tanto reducirlos aún más. Ahora no vale generalizar y decir que los conductores somos irresponsables, que corremos mucho y vamos drogados. Sin dejar de prestar atención a estas infracciones, toca aplicar medidas muy concretas a cada colectivo y a cada causa de accidente concurrente que hace que haya ciudadanos que sigan muriendo sobre el asfalto. Y eso va a costar mucho. Esfuerzo y dinero.

Como sabrás, y más a corto plazo, la DGT presentó el «Plan de medidas especiales para la seguridad vial de motocicletas y ciclomotores 2019-2020», compuesto por 17 medidas. Entre ellas destacaron la obligatoriedad de los guantes en vías interurbanas y la regulación de los cursos de conducción segura mediante los cuales se podrían obtener bonificaciones en el carnet por puntos.

Otras medidas consistían en el endurecimiento de las sanciones por no usar el casco, realización de campañas de vigilancia específica a motoristas, creación de grupos de trabajo «en el seno de las Subcomisiones provinciales de educación» así como una «Delegación de la Moto», en el ámbito de comunicación. También recogía una escueta «mejora de la seguridad de la infraestructura desde el punto de vista de los motoristas», junto a la última, que decía «mejora del conocimiento de la siniestralidad de los motoristas y de los nuevos sistemas de seguridad».

Es necesario tomar decisiones ya mismo

Estas medidas están paralizadas con un gobierno en funciones, pero sin embargo, otras como la reducción a 90 km/h en carreteras convencionales sí salieron adelante. Al margen de que algunas de las soluciones propuestas sean inconcretas, tengan un efecto nulo o irrelevante en la accidentalidad o sean sumamente difíciles de implementar, los motoristas necesitamos que algo se mueva de verdad. No sé para qué sirven las reuniones como los Foros y Encuentros de ciudades o los Observatorios Iberoamericanos, pero hacen falta acciones directas visibles sobre la carretera, las ciudades y por ejemplo, en los colegios. Sí, Educación Vial como asignatura. También IVA reducido para el equipamiento de seguridad y ese airbag que tanto le gusta a Pere Navarro. Como cantaba Elvis Presley: «A little less conversation, a little more action, please».

Si no lo hacemos así, sólo estaremos mareando la perdiz. Pero sin olvidar que la mayor responsabilidad al manillar depende de uno mismo. Porque lo más fácil siempre es criticar a los demás.

¿Actuamos ya o seguimos hablando hasta 2030?

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