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MOTOSAN | MOTOGP, MOTOCICLISMO Y COMPETICIÓN. "Life is Racing"

NO es NO, el motociclismo femenino necesita un cambio YA

8 Mar. 19 | 09:00
Foto Repsol Media
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Jesús Sánchez Santos Administrator
«Cuando veo a Dios, llega el momento de frenar«. KS34
Editor de Motosan.es – Life is Racing
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Desde que el actual Mundial de MotoGP y sus respectivas categorías, se fundara en 1949, sólo 5 mujeres han conseguido sumar puntos en el campeonato. Un dato que define el motociclismo de velocidad como un deporte para ellos, donde la participación de las mujeres es totalmente marginal a día de hoy.

Cuando uno asume estos datos le vienen a la cabeza unas preguntas: ¿Acaso las mujeres no saben pilotar una moto? ¿Tal vez seamos unos machistas y no se las apoya? ¿O es que el modelo actual de motociclismo de velocidad no tiene cabida para la mujer en la élite? Las respuestas personalmente las tengo claras. Una chica puede llevar una moto al igual que un chico y la mayoría, en especial las nuevas generaciones, son menos machistas y más igualitarios. Esta discriminación negativa, como en cualquier campo, no pasa del todo a la nada de inmediato sino que es paulatino. Nuestra responsabilidad como personas es que todos, independientemente del sexo, tengan su lugar de importancia. El modelo actual de competición donde la mujer lo tiene (casi) imposible, necesita cambiar… ¿Alguna idea? Preguntamos a personas de dentro.

Las 5 heroínas, mujeres piloto

La pionera Taru Rinne. Foto motogp.com

Taru Rinne, piloto de Finlandia, recordada especialmente por el impacto que supuso su actuación en Hockenheim ’89, en la categoría de 125cc. En entrenamientos estuvo a punto de conseguir la «pole position» aunque finalmente acabaría en segunda posición, superada nada más por el italiano Ezio Gianola. En carrera estuvo en la lucha por la cuarta posición, acabando finalmente séptima. Ninguna mujer ha conseguido llegar tan arriba en un entrenamiento oficial. Años después competiría la japonesa Tomoko Igata, que aunque menos espectacular, sumaría 30 puntos entre 1994 y 1995. En 2001 aterrizó en el Mundial de 250cc la alemana Katja Poensgen que sumaría dos puntos.

Nuestras pilotos

Las dos últimas heroínas en dejar su huella en este mundo de hombres fueron las españolas María Herrera y Ana Carrasco. Esta última recientemente ha hecho historia al proclamarse campeona del mundo de SuperSport 300, un éxito aislado, único en la historia de la velocidad, que muestra el camino que aún queda por hacer en aras de la igualdad. Hoy mismo se ha confirmado que para la temporada 2019 Ana Carrasco defenderá su título esta vez dentro del equipo oficial Kawasaki, con el dorsal 1 en el frontal de su Ninja 400. Ojalá este apoyo confirme más éxitos, pueda seguir escalando en su carrera deportiva y sea un gran ejemplo para el resto de chicas que quieren llegar.

Otras profesionales del Mundial

Izaskun Ruiz, periodista al fondo. Pedrosa protagonista. Foto motogp.com

Dentro del campeonato de MotoGP hay muchas otras profesiones donde las mujeres ya están integradas con normalidad, podemos poner muchos ejemplos como el de Izaskun Ruiz o Natacha Alfageme como periodistas. El deporte en general, y el del motor concretamente ya forma parte de las personas tanto si eres hombre como si eres mujer. Otros nombres sobresalientes son Andrea Cantó, telemétrica del equipo Estrella Galicia Marc VDS, Beatriz García, coordinadora del equipo de KTM, Elena de Cía como analista de datos de Suzuki en MotoGP o Majo Botella, como responsable de comunicación y marketing en el equipo Ángel Nieto. Ellas sólo son algunos ejemplos, pioneras de un mundo profesional tradicionalmente de hombres, que paso a paso está cambiando.

Las «Paragüeras» de MotoGP

Luego tenemos una profesión de la mujer en el Mundial muy llamativa para el gran público, se trata de las Paddock girls. Recordemos la polémica suscitada esta temporada cuando la Fórmula 1 las prohibió y MotoGP indicó que ellos no iban a prohibirlas, que serían los patrocinadores los que tendrían la decisión de contratarlas o no. Durante el último Gran Premio de España, en Jerez, tuve la posibilidad de charlar con muchas de ellas para investigar el asunto a fondo. Lo primero que me decían es que estaban trabajando, que no se sentían mal ni acosadas por los hombres, que les gustaba lo que hacían. Mi siguiente pregunta, en aras de la igualdad fue: «¿Os gustaría que la mitad fueseis paddock girls y la otra mitad paddock boys?» La respuesta también fue contundente: NO. Es su trabajo, se sienten bien haciéndolo y en este caso se sentían perjudicadas por la posible prohibición. Incluso preferían que no hubiese chicos modelo que le quitasen el sitio a algunas de ellas.

Diferencias físicas y mentales entre hombre y mujer

Andrea Dovizioso (DUCATI) Foto motogp.com

Según nos cuenta la autora Dianne Hales en su obra «An invitation to health», hombre y mujer tienen diferencias biológicas que mientras que en la mayoría de profesiones no implican desigualdad, puede marcar mucho cuando se trata del deporte de élite donde todo, incluido el físico, se lleva al límite. Aproximadamente y como media general, un hombre mide unos 14 centímetros más que una mujer y a su vez pesa unos 20 kilos más. Esto hace que el sexo masculino parta de antemano con una ventaja en fuerza muy clara cuando trabaja el nivel muscular de forma profesional. De hecho se acepta como normal diferenciar categorías por sexos en deportes considerados «de contacto» como el boxeo, la lucha libre e incluso el fútbol. No sólo de los músculos hablamos. El corazón y los pulmones del hombre también son más grandes como norma general, haciendo que se bombee un 16% más de sangre y que en atletas de élite el consumo máximo de oxigeno sea un 10% superior en hombres que en mujeres. Recordar por supuesto que hablamos de datos medios, luego hay hombres y mujeres de todo tipo.

La «Regla»

En cambio, las chicas queman más grasas y menos hidratos de carbono, que se ven reflejados en la capacidad de resistencia del sexo femenino, muy parejo con el masculino. Los músculos de la mujer suelen ser más flexibles por las diferencias hormonales y anatómicas, circunstancia que las favorece en deportes como la gimnasia rítmica o patinaje artístico, donde efectivamente hombres y mujeres compiten en categorías distintas. Otro factor que afecta a la deportista de élite es el ciclo menstrual. Tras la regla y antes de la ovulación aumentan los estrógenos, siendo la fase ideal para entrenamientos de fuerza. Durante la menstruación la mujer sufre una pérdida de hierro y de glucógeno, el sistema inmune se debilita por que el nivel de hematocrito se reduce y aumentan las probabilidades de verse afectada por un virus.

El mismo estudio también determina una diferencia mental que justamente en un deporte como motociclismo puede ser clave en la gestión del riesgo. Los hombres son más agresivos y tienen mayor confianza en sí mismos desde los 2 años hasta su muerte.

Categoría Masculina y Femenina en el deporte

Motociclismo
Marc Márquez junto a Ana Carrasco y María Herrera en Aragón 2013. Foto motogp.com

En casi la totalidad de los deportes se separan la categoría masculina y femenina. Son muy extraños los casos, como el motociclismo de velocidad donde ambos sexos compiten en la misma categoría. Cómo antes hemos comentado, cuando el físico es determinante en el deporte, como en atletismo, se entiende abiertamente la separación entre sexos. El récord masculino de los 100 metros lisos lo tiene Usain Bolt en 9,58 segundos, mientras que el femenino lo tiene Florence Griffith Joyne en 10,49. Casi 1 segundo de diferencia entre ambos en tan corta distancia. Por comparar la resistencia al límite, el récord mundial de maratón por un hombre está en 2 horas 1 minuto y 39 segundos, mientras que el de una mujer, logrado por Paula Radcliffe, está en 2 horas 15 minutos y 25 segundos.

En el Motociclismo ya hay categorías femeninas

Pero, ¿Es clave el físico en un deporte como el motociclismo? Seguramente sí. Hoy en día todos los pilotos de élite son auténticos atletas, con entrenamientos controlados día a día, de fuerza y de resistencia, así como una dieta específica para alcanzar el máximo rendimiento. En otras especialidades del motociclismo como el motocross, el trial o el enduro, existe la categoría mundial femenina donde tenemos una campeona del mundo cada año. Nombres como Kiara Fontanesi, Emma Bristow o la mismísima Laia Sanz que debido a estos éxitos profesionales en categorías femeninas, tienen más trascendencia y apoyo económico que una piloto que compite en velocidad, rodeada de hombres, para luchar por entrar en los puntos. Como dato a tener en cuenta de la impresionante campeona de Laia Sanz, en 2015 hizo historia en el Rally Dakar al acabar 9ª en la categoría general, compitiendo contra hombres, siendo el mejor resultado de una mujer en esta competición.

La falta de apoyo económico a la mujer

Así llegamos a un asunto determinante en un deporte caro como el motociclismo de velocidad. Hay voces que dicen que no se apoya lo suficiente al motociclismo femenino a nivel económico pero no hay que olvidar que sin resultados los patrocinadores no llegan y si al principio están, se van para apoyar a otros pilotos, hombres, que sí consiguen resultados con el modelo actual de motociclismo de velocidad.

El Modelo del Tenis

María Herrera compitiendo con un «?» como señal de falta de patrocinador. Foto motogp.com

Luego tenemos el caso de un deporte como el tenis, que pese a no ser deporte de contacto, hombres y mujeres tienen su cuadro independiente donde ellas tienen campeonas al igual que ellos. Esos éxitos hacen que ellas tengan patrocinadores, premios y apoyo económico y aunque aún estén por detrás del sexo masculino, puede ser una referencia a corto plazo para el motociclismo de velocidad.

Las hermanas Williams contra el 203º hombre de la ATP

Hay un detalle demoledor sobre la necesidad de esta diferenciación de categorías por sexo, en donde tenemos como protagonistas a las hermanas Williams. Dos rutilantes estrellas del tenis femenino que a finales de los años ’90 insistían en que tenían nivel suficiente para estar en el cuadro masculino. Encontraron a un hombre que aceptó enfrentarse a ellas en Karsten Braasch, un alemán que ocupara entonces el lugar 203 del ranking de la ATP. ¿Cuál creéis que fue el resultado entre la mejor tenista mujer y un hombre tenista que Nadal abrasaría en un santiamén? Serena Williams perdió 6 a 1, dejando paso a su hermana Venus, que también cayó por 6 a 2… ¿Qué pasaría si las mejores tenistas del mundo se enfrentaran en un mismo circuito mixto contra nombres como Federer o Nadal? Pues exactamente lo que ocurre en motociclismo, que acaban perdidas en el grupo, sin éxitos y sin apoyos económicos. En el tenis ellas tienen prestigio, son campeonas y consiguen patrocinadores. La diferencia es muy contundente.

En el motociclismo de velocidad sólo Ana Carrasco ha conseguido el éxito corriendo a un nivel altísimo en el Mundial de Supersport 300. Algo que parecía imposible, pero que ella ha hecho realidad. Este gran logro de Ana no debe hacernos olvidar que se trata de un caso aislado y que estamos a años luz de la igualdad para hombres y mujeres en el motociclismo de velocidad. Sigue pareciendo imposible todavía que una mujer consiga un podio en categorías como MotoGP o Superbikes, la élite, los que se llevan el dinero, los patrocinadores y los apoyos.

El ejemplo de la hípica

La hípica es seguramente el deporte de mayor igualdad entre hombres y mujeres ya que aparte de competir en la misma categoría, sin diferenciar sexos, tiene bastante equilibrado los éxitos de sus protagonistas a diferencia del motociclismo. En las categorías por equipos de los últimos Juegos Ecuestres Mundiales, las féminas sumaron 16 medallas por 20 de los participantes masculinos. Más aún, las medallas de oro fueron 8 para mujeres y 4 para hombres.

McCoy a caballo. Foto motogp.com

Este deporte es un ejemplo único de igualdad, de hecho en los últimos Juegos Olímpicos de Río, fue la única especialidad en la que personas del mismo sexo podían competir juntos.

Dos teorías de igualdad diferentes

Cuando se habla de la igualdad entre hombres y mujeres hay dos vertientes diferentes, más de manera específica en el deporte de élite: la teoría de la igualdad absoluta y la teoría de igualdad de oportunidades.

Teoría de la igualdad absoluta

Está quien defiende que si ambos sexos deben ser considerados como iguales deben competir en total igualdad, sin mirar las diferencias físicas contrastadas científicamente y que todos conocemos. Este es el modelo de MotoGP actualmente. Chicos y chicas tienen una moto y a competir juntos.

Una de las primeras defensoras de este modelo es Ana Carrasco, que recientemente se ha convertido en la primera y única mujer de la historia en lograr un título de velocidad de la FIM. Ella está a favor de esta igualdad absoluta porque según contó recientemente en la revista Motosprint: «el motociclismo es uno de los pocos deportes donde tanto hombres como mujeres pueden luchar en igualdad de condiciones. No es necesaria la distinción de sexos y yo soy una prueba de ello”.

Al preguntar a otras mujeres relacionadas con este deporte, Adriana Pinto, coordinadora estos años de la Kawasaki Z Cup nos afirma que «si el género femenino comenzase su carrera como piloto a la misma edad que el género masculino, no habría diferencia de nivel. No sé necesita un campeonato diferenciado, lo que se necesita es que los equipos y sponsors presten el mismo apoyo y confianza tanto a pilotos hombre como mujer. El motociclismo femenino hay que apoyarlo desde la base, y todo comienza cambiando la mentalidad de esta sociedad, eso es lo único que necesitan nuestras chicas, porque el talento y la valentía ya los tienen. Ejemplo de ello es nuestra piloto española, María Herrera, que hizo historia en el 2013 siendo la primera mujer que vence en la categoría Moto3 del FIM CEV Repsol; y hoy sigue demostrando y luchando por su sueño, volver al Mundial que es el lugar que su talento merece»

Según opina María Alonso, CEO del Team Stratos, «El motociclismo se tiene que adaptar a los tiempos que corren hoy en día y a la demanda que hay. Pensando siempre en el deporte y no en la repercusión mediática. Se están haciendo muchos esfuerzos por parte de las federaciones nacionales para promover e incentivar el motociclismo femenino y eso es muy positivo, pero se necesitan objetivos y tener unas metas claras para todas aquellas mujeres piloto que comienzan en este deporte, que sepan que pueden llegar al mundial. En la disciplina de velocidad, al contrario que otras, no ha habido nunca un campeonato específico de mujeres y creo que se ha demostrado con creces que podemos llegar al mundial, luchar mano a mano con otros pilotos e incluso ganar. Para mi el motociclismo no tiene género, tiene equipo, moto y piloto. Creo que se podría apoyar más al motociclismo en general, a todo piloto o equipo que se esfuerce, trabaje y luche por alcanzar sus sueños y metas. En nuestro equipo desde 2007 ha estado la primera telemétrica que llegó al mundial, una Mecánica y pilotos mujeres, creo que tratando a todos por igual es la mejor forma de apoyar el motociclismo femenino, darle normalidad y que poco a poco no sea ni noticia ni debate»

María Herrera, la primera mujer en ganar carreras del CEV y actual piloto de SuperSport 300 y Moto-E, nos cuenta personalmente respecto al modelo actual: «Bajo mi punto de vista nunca había querido distinción entre hombres y mujeres en el motociclismo, más que nada porque podemos pilotar mejor o igual que ellos, el problema que hay aquí es que no se valora ni se ve el potencial de cada una ni se confía en las mujeres a la hora de apostar por ellas en un buen equipo»

Beatriz González Eguiraun, periodista del mundo del motor opina: «Cada año son más las mujeres que se encuentran en las parrillas de diferentes categorías, sobre todo en los campeonatos nacionales de algunos países. Aun así la aparición de la mujer en el mundo del motociclismo es lento y el porcentaje demasiado bajo. Algunas mujeres han demostrado que se puede llegar. Existen varias teorías sobre por qué hay pocas mujeres, algunas personas dicen que físicamente es complicado que se pueda. En el caso de MotoGP puede ser, cada año estas motos requieren más físico pero en las categorías inferiores no. Ya nos han demostrado María Herrera y Ana Carrasco que es posible. En mi opinión, es más bien una falta de costumbre y de volumen de mujeres practicando este deporte. Hay pocas mujeres y algunas consiguen destacar, pero cuanto más pequeñas empiecen, más fácil será que aparezcan pilotos femeninas con talento. Nos guste o no el deporte de motor siempre ha sido un deporte de hombres, al igual que muchos otros deportes. Numerosos niños lo practican desde pequeños porque se lo inculcan sus padres pero no ha sido así con las niñas, ahí es donde radica el problema. Para ver a más chicas en este mundo solo hay que darles la oportunidad, que se animen a correr y a entrenar. En cuanto al debate sobre realizar una categoría femenina en MotoGP mi opinión es que no se debería. Esas mujeres que han demostrado que se puede lo han hecho corriendo contra hombres y eso no debe cambiar. Somos tan válidas y capaces como ellos, solo hace falta esa costumbre en las familias de educar a sus hijas en este deporte»

María Herrera en sus inicios del CEV junto a Baldassarri y Bagnaia. Foto Repsol Media

Teoría de la igualdad de oportunidades

La otra teoría de la igualdad desarrolla que hombres y mujeres deben tener los mismos derechos, obligaciones y oportunidades, atendiendo a esas diferencias físicas ya comentadas con anterioridad. En este modelo se encuentran competiciones en moto como las ya comentadas, el trial, el enduro o el motocross.

Hace unos días tuve una charla con Chicho Lorenzo al respecto, padre del campeón de MotoGP Jorge Lorenzo, director de la escuela de pilotos «Lorenzo Racing School» y defensor de este tipo de modelo nos aclaró su postura. «Yo opino que es una injusticia en pleno siglo XXI, no haya un Campeonato del Mundo de Velocidad Femenino y para acabar con esa injusticia, llevamos trabajando desde 2013 para que un día haya una categoría mundial para mujeres. Hay una polémica muy grande sobre si debería haber o no categoría femenina en el Mundial de Velocidad. Nosotros lo tenemos claro, y es que no existe un solo deporte en el que las mujeres puedan vencer de manera regular, a los hombres, ni uno solo. Física y mentalmente somos diferentes. Por eso las mujeres merecen competir entre ellas, en Campeonatos del Mundo exclusivamente Femeninos, por supuesto sin poner trabas a las que quieran competir contra los hombres. Para entender como esta este tema tan polémico, lo mejor es irnos a los números, porque si nos vamos a los números la cosa queda clara. En los 70 años de existencia del Campeonato del Mundo de Velocidad, solo 7 mujeres han conseguido competir al menos una temporada en el Mundial. Esto es menos del 1%  de participacion femenina en la elite de este deporte. Ademas ya existe Campeonato del Mundo Femenino en trial, cross o enduro, categorías en las que ya hay chicas que se han convertido en piloto profesionales y que no existirían de no haber esos Mundiales Femeninos. ¿Por qué es famosa Laia Sanz y consigue presupuesto para correr en el Dakar? Porque existen mundiales femeninos de trial y enduro donde ha sido Campeona Mundial en múltiples ocasiones. Sin la existencia de esos Campeonatos del Mundo Femenino, no habría podido destacar y ahora encontrar las ayudas para correr en el Dakar. Los que dicen que el motociclismo de velocidad no es un deporte físico y que por eso hombres y mujeres pueden competir juntos, no tienen ni idea. Y no solo es el apartado de la fuerza física, También esta la evolución, ya que el hombre es el producto de miles de años de evolución para atacar y ser competitivo, mientras que la mujer no iba a la caza ni a la guerra. Esos miles de años de evolución, marcan en la actualidad algunas diferencias insalvables. Otro aspecto muy importante en el deporte actual, es el rendimiento económico que obtiene el deportista tras una vida de trabajo y sacrificio. Nuestro modelo es el tenis femenino, el único deporte en el que las chicas ganan casi tanto como los chicos. No queremos que el Motociclismo Femenino sea como todos esos deportes en los que las mujeres ganan 50 veces menos que los hombres. Serena Willians ha ganado solo en premios en su carrera deportiva, mas de 80 millones de dólares. De no existir el Tenis Femenino y estar condenada a competir contra los chicos, no hubiese ganado nada y nadie puede dudar que ella físicamente es muy fuerte, pueda que mas que algunos tenistas, a los que, curiosamente, nunca podría ganarles. A lo largo de estos seis años de trabajo para el que algún día haya un Mundial Femenino, nos hemos encontrado situaciones inesperadas. Por ejemplo, algunas chicas nos han llegado a llamar machistas, por querer que hubiese un Mundial Femenino. También hemos encontrado mucha oposición a un Mundial Femenino en muchos federativos y algunos organizadores. No nos importa, cada vez que se ha conseguido que un deporte haya tenido categoría femenina, ha sido después de una larga lucha, así que vamos a continuar luchando, hasta que lo consigamos y tenemos claro que el día que haya Mundiales Femeninos, el porcentaje de chicas que entrasen en este deporte, se va a disparar y con ello el nivel y la cantidad de chicas capaces de alcanzar un altísimo nivel»

Otras opiniones de mujeres como la propia Adriana Pinto, que estaba a favor de dar más apoyo a las mujeres para competir en la misma categoría que los hombres, también reconoce que crear una categoría mundial femenina «daría más visibilidad a la mujer y sería una oportunidad muy grande para aquellas chicas que han llegado, por decirlo de alguna manera, tarde al mundo de las dos ruedas. Crear un campeonato diferenciado sería la solución, si así les permitiese a las piloto vivir del mismo modo que lo hacen sus compañeros»

La piloto cordobesa Andrea Sibaja. Foto de Adriana Pinto.

Ángela Vilariño, campeona de Europa y de España femenina de Montaña, así como campeona absoluta (compitiendo contra hombres), opina que «una categoría femenina mundial me parecería bien. El asunto es difícil tanto en motos como en coches porque en todos los deportes están separados. Una igualdad total es muy difícil porque en el mundo del motor hay demasiado machismo. Cuando una mujer gana a un hombre es motivo de enfado para los hombres. A mujeres piloto como Ana Carrasco o María Herrera que quieren competir contra hombres, a los que han ganado de tú a tú como hemos visto, sólo correrían exclusivamente con mujeres si el seguimiento y lo económico estuviesen a la altura»

También María Herrera apoya en parte este modelo: «Si no se dan oportunidades corriendo chicos y chicas juntos, claro que me gustaría que hubiera un campeonato mundial femenino para así poder vivir como ellos de nuestro deporte. Ellos se juegan la vida y nosotras también, te pongo el ejemplo de Kiara Fontanesi, 5 veces campeona del Mundo femenina de motocross. Ella vive del deporte y le valoran su esfuerzo. Yo que soy ahora mismo la más rápida parece que tengo que demostrar, como este año mil veces, para que se me den las oportunidades de seguir. Es importante el apoyo del patrocinador, en este caso quiero agradecer a Motard, uno de los pocos que se han tirado a la piscina en el 2019 con nosotros. El apoyo a la igualdad debe venir desde los que organizan todo esto. Dorna ha hecho la Asian Talent, la Red Bull Rookies y otras categorías, supongo que deberían poner un campeonato mundial femenino como lo tienen todos los deportes y disfrutar de carreras sin tantos quebraderos de cabeza»

Andrea Sibaja, piloto campeona de Andalucía y subcampeona de España nos aclara: «En categorías grandes es una realidad la diferencia entre hombres y mujeres, dejando aparte temas de machismo, feminismo o hembrismo, el desarrollo muscular entre un hombre y una mujer es diferente. Yo soy mucho de igualdad, de competir juntos hombres y mujeres pero desde la comisión femenina estamos defendiendo que haya un campeonato mundial femenino, y aunque sea difícil que lo organice Dorna con MotoGP, que sea la FIM quien lo haga para dar mayor facilidad a las chicas. Es un paso para que en un futuro podamos competir todos juntos, mezclados, pero ahora mismo es imposible excepto para una María Herrera o una Ana Carrasco, pero incluso para ellas siendo las mejores como has visto, es muy complicado. Creo que se debería seguir los mismos pasos que Laia Sanz en otras disciplinas de la moto, de que haya campeonatos femeninos en la velocidad. Así las chicas que no están aún al mayor nivel tendrán cabida y las que consigan títulos, sobresalientes, podrían llegar a esa igualdad con los chicos. Laia Sanz ha necesitado títulos femeninos para conseguir patrocinadores, recursos para una dedicación plena con entrenamientos de la leche para estar ahí. A mí me encantaría que se creara un mundial femenino, aunque sólo fuera al inicio con cuatro o cinco carreras al año»

La propia Beatriz González Eguiraun que estaba a favor de impulsar la igualdad desde la base, nos dice: «Sí estoy a favor de los campeonatos de féminas a nivel nacional, para que vayan introduciéndose en el mundo de la competición y practicando antes de pasar a campeonatos mixtos. Creo que puede ser una buena manera de acelerar el proceso de aprendizaje para aquellas que no han practicado desde muy pequeñas.»

Una categoría mundial de motociclismo femenino

Ana Carrasco y María Herrera, nuestras dos mejores pilotos en la actualidad. Foto motogp.com

Ellas saben pilotar, la sociedad cada vez es menos machista pero sin duda la necesidad del cambio de modelo es imprescindible para seguir avanzando. No estoy en la verdad absoluta de cuál sería el adecuado pero tengo muy claro que el actual no funciona. A los datos iniciales me remito, sólo 5 mujeres han puntuado en el Mundial desde 1949. Ni soñar en un podio, una victoria o un título en MotoGP, Moto2 o Moto3 donde en 2019 no habrá ni una sola mujer.

En base a las opiniones recopiladas en este artículo y a mi visión del asunto, Dorna debería tomar cartas en el asunto y apoyar en dos direcciones muy claras. Primero habría que apoyar más al motociclismo de las chicas desde la base, hasta que sus éxitos fuesen algo normal que atrajese a más niñas y a su vez, patrocinadores. No hay pilotos asiáticos, crean la Asia Talent Cup, faltan británicos, pues ponen en marcha la British Talent Cup, todo desde su paraguas. Señores… ¡Qué no hay mujeres en el Mundial de MotoGP! Pues una categoría de promoción exclusiva para mujeres desde niñas y por supuesto, dinero para su apoyo, para cuidar a las campeonas del futuro. Segundo, habría que crear un campeonato mundial femenino, enrolado en la misma estructura de MotoGP, al igual que se ha creado recientemente Moto-E, el campeonato de motos eléctricas. Para los que argumenten que no habría espacio ni tiempo para ello en un fin de semana, habría que recordarles cuando en el Mundial de Grandes Premios teníamos hasta 6 categorías a la vez con 50cc, 125cc, 250cc, 350cc, 500cc y sidecares. Tal vez las categorías inferiores (como Moto2 y Moto3) tendrían que perderse algunas citas como pasaba entonces, para dejar hueco a la categoría femenina.

En la charla hace unos días con Chicho Lorenzo, me comentó su trabajo en esta dirección, él ve este posible campeonato mundial femenino mejor fuera del paraguas de MotoGP: «Desde Lorenzo Competicion hemos organizado competiciones exclusivamente femeninas en Mexico, Argentina y España, siempre reduciendo costes al máximo o consiguiendo cubrir parte o la totalidad de los gastos, como en el 2.018, en el que incluso conseguimos cubrir, con la ayuda de patrocinadores como Italika, Liqui Moly, Hawkers Pirelli, los billetes de avión, hoteles y transporte de las 38 participantes de la ITALIKA WOMEN´S WORLD CUP. Nadie en la historia de este deporte ha hecho un esfuerzo tan grande como se ha hecho en la Copa Italika, para apoyar al motociclismo femenino»

Buscar la fórmula para que las mujeres tengan repercusión, una ganadora de ejemplo cada Gran Premio y una campeona mundial de motociclismo femenino cada año, es responsabilidad de todos y de todas. Así las chicas sí tendrían muchos modelos a seguir, como le pasa a los chicos, y cada vez habría más niñas queriendo emular a sus heroínas, con más patrocinadores queriendo apoyarlas. Sus padres lo verían como algo normal y las apoyarían como ocurre con los niños. Personalmente con la creación de esta categoría específica no limitaría su participación contra los hombres, pudiendo tomar la salida en las categorías de Moto3, Moto2 o MotoGP. De esta forma y con mayor apoyo económico e infraestructuras por parte de Dorna, no sólo permitiríamos que pudieran competir en las mismas categorías actuales, sino que el apoyo sería real de cara al presente y el futuro. Más posibilidades para que en algún día no muy lejano, ellas puedan hacer podios en el Mundial, ganar carreras y sumar títulos compitiendo por qué no, todos juntos. Es un camino largo pero hay que empezarlo ya. «No es no» al modelo actual donde las mujeres sufren tanto para demostrar, en contadas ocasiones, lo mucho que pueden aportar al motociclismo de velocidad.

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