
El nuevo reglamento de 850cc podría traer uno de los mayores cambios estratégicos y técnicos de la historia reciente de MotoGP.
Las imágenes forman parte de la esencia moderna de MotoGP. Pilotos cambiando de moto en apenas unos segundos. Configuraciones distintas dentro del mismo box. Comparaciones constantes entre prototipos durante un Gran Premio. Y mecánicos trabajando contrarreloj para devolver una moto a pista tras una caída.
Según la información publicada por Motorsport.com, los fabricantes habrían planteado reducir de dos motos a una sola unidad por piloto en la nueva era de los motores de 850cc. La propuesta ya estaría sobre la mesa en las negociaciones entre Dorna, actualmente MotoGP Sports Entertainment Group, las fábricas y los equipos para definir el marco del campeonato entre 2027 y 2031.
Una decisión impulsada por los fabricantes
La iniciativa nace principalmente por motivos económicos. Los constructores buscan reducir costes en un momento en el que MotoGP afrontará una transformación técnica importante con el nuevo reglamento previsto para 2027. Contar con una única moto por piloto permitiría disminuir el número de piezas disponibles, reducir la logística y rebajar también el personal técnico desplazado a cada Gran Premio.
Aunque resulta complicado calcular el ahorro exacto, dentro del paddock existe consenso en que el impacto económico sería importante. Una moto menos implica menos chasis, menos motores preparados y menos trabajo de reconstrucción durante el fin de semana. Además, la medida afectaría directamente a la estructura de los boxes, donde actualmente cada piloto trabaja de forma simultánea con dos prototipos.
Adiós a las comparaciones entre motos
En caso de aprobarse la propuesta, MotoGP perdería una de sus señas de identidad técnicas. Hasta ahora, los pilotos pueden alternar entre dos motos con configuraciones diferentes durante entrenamientos, clasificación y carrera. Algo especialmente habitual en fabricantes como Ducati, donde las comparaciones entre distintas evoluciones son constantes.
También desaparecerían escenas ya clásicas del campeonato, como los cambios inmediatos de moto protagonizados durante años por pilotos como Marc Márquez o las pruebas entre dos especificaciones distintas dentro de un mismo fin de semana.
Incluso pilotos como Marco Bezzecchi han llegado a identificar sus motos con nombres diferentes para trabajar sobre comportamientos concretos de cada unidad. Con una sola moto disponible, los equipos tendrían mucho menos margen para experimentar.
El gran problema: las carreras flag to flag
Uno de los puntos más delicados del debate afecta directamente a las carreras en condiciones cambiantes. Actualmente, cuando comienza a llover durante una carrera declarada en mojado, los pilotos entran al pit lane y realizan el conocido cambio de moto. Se bajan de la moto configurada para seco y se suben a otra preparada para lluvia en apenas unos segundos.
Ese sistema se utiliza en MotoGP desde hace casi dos décadas y debutó en el Gran Premio de Australia de 2006. Con una única moto por piloto, esta maniobra dejaría de ser posible. Eso obligaría al campeonato a adoptar un modelo alternativo similar al de otras categorías.
El espejo de la Fórmula 1 y del WorldSBK
La Fórmula 1 eliminó los conocidos “mulettos” o coches de reserva en 2008 como medida de reducción de costes. Sin embargo, replicar exactamente ese sistema en MotoGP parece complicado debido a la naturaleza de las motos y al elevado número de caídas durante un fin de semana.
Por ese motivo, el escenario más probable sería un modelo parecido al utilizado actualmente en el WorldSBK. En el campeonato de motos derivadas de serie, cada piloto dispone de una sola moto operativa, aunque existe una segunda unidad guardada en el garaje o en los camiones del equipo. Esa moto de reserva no puede utilizarse libremente.
Si se produce una avería grave o un accidente que afecte a elementos estructurales sensibles, como el chasis, el equipo solicita la intervención de los técnicos del campeonato. Son ellos quienes evalúan los daños y autorizan, o no, el uso de la unidad de reserva.
Un cambio que transformaría la estrategia
Más allá de la reducción de costes, la propuesta tendría consecuencias deportivas enormes. Los pilotos deberían asumir menos riesgos durante los entrenamientos, ya que una caída importante podría comprometer todo el fin de semana. Además, los equipos perderían la posibilidad de trabajar en paralelo con dos configuraciones distintas.
También cambiaría completamente la gestión de las carreras flag to flag. En WorldSBK, por ejemplo, cuando cambian las condiciones climáticas los pilotos deben realizar una parada en boxes para sustituir neumáticos, con un tiempo mínimo obligatorio establecido por seguridad.
MotoGP podría verse obligada a adoptar un sistema parecido si finalmente desaparece la segunda moto. Por ahora, la propuesta sigue formando parte de las negociaciones entre el promotor, las fábricas y los equipos. Al tratarse de una modificación reglamentaria, cualquier decisión deberá superar los procesos de votación correspondientes y contar posteriormente con la aprobación de la Comisión de Grandes Premios.
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