
El futuro del GP de Hungría se complica pese a su exitoso regreso y podría caer del calendario a partir de 2027.
El regreso de Hungría al Mundial de MotoGP tras más de tres décadas de ausencia parecía una apuesta de futuro para el campeonato. Sin embargo, apenas dos años después de su reaparición, el país centroeuropeo vuelve a situarse en una posición delicada dentro del calendario, con serias dudas sobre su continuidad a partir de 2027. Hungría no albergaba una prueba del Mundial desde 1992, cuando el Hungaroring de Budapest fue escenario de la última cita. Desde entonces, el país quedó fuera de la órbita del motociclismo de élite, en parte por la falta de infraestructuras adaptadas a las exigencias modernas de MotoGP.
La situación cambió en 2025 con la entrada del Balaton Park Circuit en el calendario. Antes de su debut en MotoGP, el trazado ya fue puesto a prueba por el Mundial de Superbike en julio, funcionando como banco de pruebas para evaluar su viabilidad. Un mes después, en agosto, MotoGP aterrizó por primera vez en este circuito, en un evento que fue considerado un éxito organizativo y de asistencia.
Cerca de 80.000 aficionados acudieron al Gran Premio, una cifra notable para un país sin tradición reciente en el campeonato. Este respaldo del público, junto con el interés institucional, permitió asegurar la presencia de Hungría en el calendario de 2026 mediante un contrato de dos años. Sin embargo, más allá de esa temporada, el futuro es incierto. No existe ningún acuerdo firmado ni con Balaton Park ni con el histórico Hungaroring, lo que deja abierta la puerta a una posible salida del campeonato.
Los obstáculos para su continuidad
Precisamente, una de las alternativas que se puso sobre la mesa fue el regreso al trazado de Budapest. El Hungaroring cuenta con una mejor ubicación logística y una infraestructura más consolidada, factores clave para MotoGP. No obstante, adaptar el circuito a los estándares de seguridad de la FIM implicaría una inversión considerable, especialmente en lo que homologación se refiere.
Además, este proyecto se encuentra actualmente estancado. Entre los obstáculos principales destacan el elevado coste de las obras necesarias y un cambio en las prioridades políticas del país. El reciente cambio de gobierno habría relegado la organización de un Gran Premio de MotoGP a un segundo plano, reduciendo el impulso institucional necesario para llevar a cabo estas inversiones.
Todo ello coincide con un contexto de creciente presión en el calendario del Mundial. MotoGP sigue expandiéndose globalmente, con nuevos Grandes Premios que buscan entrar en el campeonato y un límite práctico de citas por temporada. Para 2027 ya se manejan 22 Grandes Premios confirmados, lo que obliga a tomar decisiones y deja a algunos circuitos en una situación comprometida.
Futuro en el aire
En este escenario, Hungría no es el único trazado en riesgo. Portimão, en Portugal, también está en el punto de mira. Sin embargo, los datos juegan claramente a favor del circuito portugués. En su última edición, el Gran Premio de Portugal reunió a cerca de 185.000 aficionados durante el fin de semana, una cifra muy superior a la registrada en Hungría.
Así, aunque el debut del Balaton Park fue positivo, la falta de continuidad contractual, las dudas institucionales y la competencia directa con otros eventos más consolidados colocan a Hungría como uno de los principales candidatos a desaparecer del calendario a corto plazo. A la espera de decisiones definitivas, el futuro del país en MotoGP vuelve a pender de un hilo. Y todo apunta a que, salvo un cambio significativo en inversión y estrategia, el adiós podría estar más cerca que nunca.
¿TE GUSTAN LAS MOTOS ❤️? Pídele aquí a Google que te enseñe más de Motosan para tener siempre las últimas noticias.