
El piloto español acelera su regreso al primer plano en MotoGP tras un año de reconstrucción física y mental.
El vigente campeón del mundo de MotoGP 2024, Jorge Martín, ha iniciado la temporada con señales claras de recuperación competitiva tras un 2025 marcado por las lesiones, en un proceso en el que la exigencia física y la resiliencia mental han sido determinantes para volver a situarse entre los protagonistas de la parrilla.
En un acto celebrado en Barcelona con la marca Dan John, el piloto español ha repasado su evolución reciente y el impacto que ha tenido el último año en su carrera deportiva, dejando una idea central sobre su presente: la vuelta a la normalidad competitiva no ha sido inmediata, sino trabajada al detalle.
Un inicio de temporada que confirma la evolución
Martín ha arrancado el curso con resultados consistentes que le han permitido instalarse en la parte alta de la clasificación. En las tres primeras citas del campeonato ha sumado dos segundos puestos, en Brasil y Estados Unidos, además de una cuarta posición en Tailandia, un rendimiento que le sitúa segundo en la general, a solo cuatro puntos de su compañero Marco Bezzecchi.
El piloto reconoció a EFE que el cambio más significativo respecto al año anterior está en su estado físico, un factor que condicionó de forma directa su rendimiento durante gran parte del pasado curso. “Por mi lado, sí que está claro que he mejorado mucho físicamente. El año pasado no pude estar al cien por cien, y ahora, aunque todavía me falta un pelín, ya estoy muy cerca de ello”, ha explicado el piloto madrileño.
El aprendizaje tras un año al límite
El paso por 2025 dejó episodios de especial dureza, con una lesión especialmente relevante en el Gran Premio de Qatar, donde sufrió fracturas costales y un neumotórax que obligaron a un proceso de recuperación prolongado y a varias intervenciones quirúrgicas.
Más allá del impacto físico, el piloto ha subrayado el cambio de perspectiva que le ha generado esa etapa, marcada por la inestabilidad deportiva y la recuperación fuera de los circuitos. “La vida te enseña que puedes pasar de estar tomando champán y recogiendo el campeonato del mundo a estar en un hospital en cuestión de meses. Y eso es duro. Hay que disfrutar del momento, porque todo pasa, tanto lo bueno como lo malo, y este quizá es el aprendizaje más grande que saco del año pasado”, ha reflexionado.
En la misma línea, ha insistido en el impacto positivo que ha tenido la recuperación en su rendimiento global: “El pasar dos veces por el quirófano fue duro, pero me ha ayudado mucho físicamente. Cuando el cuerpo está sano, la mente está sana”.
Un enfoque competitivo sin presión por el Mundial
A pesar del buen arranque, el piloto de Aprilia RS-GP evita fijar objetivos a largo plazo en clave de campeonato. Su planteamiento se centra en la regularidad y en maximizar resultados en cada fin de semana, en un escenario que prevé altamente competitivo.
“No pensaré en el Mundial hasta final de año, pero está claro que Aprilia ha dado un gran paso. Estamos peleando por cada carrera. Este es el objetivo. Pelear por un Mundial son palabras mayores y será muy difícil, pero hemos empezado con buen pie y es importante mantenerse”, ha señalado.
El rendimiento de la moto en este inicio de temporada ha permitido a Aprilia situarse en posiciones de referencia, aunque el propio piloto anticipa un aumento de la presión competitiva a medida que avance el campeonato.
Jerez, primer gran examen en Europa
El siguiente desafío será el Gran Premio de España en el circuito de Jerez, una cita especial en el calendario y, al mismo tiempo, un trazado que el propio Martín no considera entre sus más favorables. Aun así, mantiene una visión pragmática sobre sus opciones y el comportamiento de la moto en un escenario donde históricamente el rendimiento suele variar.
“No es de mis mejores pistas, pero es un circuito donde siempre he estado ahí. Veremos cómo se comporta la Aprilia. Espero corroborar las sensaciones que he tenido y ojalá pueda pelear por el podio. Eso sería ideal, pero será un fin de semana complicado”, ha admitido.
Futuro abierto y cambio de ciclo en el horizonte
Más allá del rendimiento inmediato, el futuro del piloto sigue siendo uno de los temas estratégicos del paddock. Su contrato con Aprilia finaliza próximamente y deberá definir su próximo paso en un contexto de máxima competencia entre fabricantes.
A ello se suma la transformación reglamentaria prevista para 2027 en MotoGP, con motores de 850cc, reducción de aerodinámica y eliminación de dispositivos de altura, un cambio estructural que podría redefinir el equilibrio técnico de la categoría.
Martín lo interpreta como un escenario más dependiente del talento individual, donde la capacidad del piloto podría recuperar peso frente a la tecnología. “Creo que será una competición en que pesará más el pilotaje. El piloto marcará más la diferencia, no tanto la moto”, ha apuntado.
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