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Ciclomotor: renuévate o muere

13 Ene. 20 | 16:00
Ciclomotor con pedales aparcado en la calle
Foto: I.A.
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Ibon Arbaiza Autor
«Si hubiera tenido que enfrentarme en la pista a los mismos obstáculos que tú en la carretera, probablemente estaría muerto.» MICK DOOHAN.
Editor de Motosan.es – Life is Racing
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En Suiza los ciclomotores pueden circular sin la limitación de 45 km/h. ¿Y si modificar la legislación vigente significara recuperar un vehículo muy interesante para la movilidad urbana del futuro?

Si creciste en los 80 (como en la canción del grupo «El Reno Renardo») es seguro que en tu adolescencia suspiraste por algún ciclomotor. Poder conducir un artefacto de aquellos y llegar al colegio o instituto te daba un estatus que ríete tú de la alta nobleza. Mis tímidas peticiones de moto en casa siempre fueron respondidas con una rotunda negativa, así que nunca lo pude confirmar. Pero me quedaba mirando desde el patio cómo los más molones llegaban con sus ruidosas máquinas y se paseaban orgullosos hasta la jaula en la que las aparcaban antes de entrar en clase.

Recuerdo que no le habría hecho ascos a una Vespino, aunque la que me gustaba era la Derbi FDS, de marchas, y que era otro estilo completamente diferente. Pero la velocidad limitada a 45 km/h siempre fue un inconveniente y el trucaje estaba a la orden del día. Cilindros mecanizados y pistones más grandes o directamente kits completos para saltarse la ley y conseguir que una bici con motor corriera como un demonio. Subir de cilindrada ya no se lleva, pero algo no ha cambiado: se sigue tolerando abiertamente que los ciclomotores superen esa velocidad infringiendo la ley.

El sinsentido legal de los ciclomotores

Según el Reglamento General de Vehículos, un ciclomotor no se considera un vehículo «de motor». Y sin embargo, lo tiene. En algunos aspectos se asimila legalmente a una bicicleta o a un vehículo para personas de movilidad reducida, pero gracias a una argucia lingüístico-tributaria es un vehículo «de tracción mecánica», con lo que los ayuntamientos pueden cobrar anualmente a sus titulares el impuesto homónimo que es conocido coloquialmente como la «viñeta».

Los ciclomotores no están obligados a llevar equipamiento de seguridad como luz de posición delantera, luz de carretera o largas, intermitentes, espejo retrovisor derecho o luz de matrícula. Sí es obligatorio que tengan luz de cruce, aunque curiosamente no lo es que esté encendida durante el día, al contrario que las motos. En cualquier caso, sí suelen tener de todo, porque la industria se ha encargado de fabricar auténticas motos, por encima de las exigencias legales, aunque salgan de fábrica con un motor más pequeño. Muchas de ellas son una copia de la versión de 125.

Ciclomotores a más de 45: una situación aceptada por todos

La tecnología ha evolucionado y los ciclomotores de hoy no son bicis con motor. Cuando llevaban pedales no era por casualidad. Una pendiente no excesivamente pronunciada hacía que aquel pequeño propulsor agonizara y agradeciera que su piloto le echara un cable a base de músculo. Pero ahora los motores de 49 cm³ ofrecen unas prestaciones muy solventes, suficientes para moverse con soltura en un entorno urbano, un hábitat natural que siempre fue el suyo, con permiso del rural, por lo que es raro que alguien se anime a aumentar la cilindrada ilegalmente.

Sin embargo, la ley obliga a los fabricantes a limitarlos, es decir, a que rindan menos de lo que su mecánica podría ofrecer. Hasta los mecánicos dicen que no van finos porque el motor no «respira» bien. Pero es un hecho que la mayoría de ciclomotores, por no decir prácticamente todos,  circulan por nuestras ciudades con la limitación anulada. Sólo la obligación de superar la ITV cada tres años provoca visitas fugaces a talleres y concesionarios para «legalizar» temporalmente el ciclomotor, superar la inspección, y volver para que el mecánico la deje de nuevo fuera de la ley. Y la vida sigue. ¿Es esto normal?

¿Ciclomotores deslimitados? El caso suizo

Hace unos años vi pasar a mi lado una autocaravana que portaba en la parte trasera un scooter. Me dio el tiempo justo para confirmar que era un ciclomotor, y que junto a la matrícula suiza, había una placa redonda con un 65 en su interior. ¿Por qué un ciclomotor llevaría una placa de velocidad máxima superior a los 45? Un poco de investigación para llegar a la conclusión más sencilla: en Suiza es legal. Mientras la licencia de ciclomotor (M, equivalente a nuestra AM pero desde los 14 años) permite conducir bicis eléctricas y ciclomotores hasta 45 km/h, quitar los «topes» convierte a la pequeña 49 en una moto para el carnet A1, limitada no por velocidad, sino por potencia (4 kw), y eso sí, ya son necesarios 16 años de edad.

Hemos copiado de los franceses el carnet por puntos, plagar las carreteras de radares y bajar la velocidad en carreteras convencionales. Incluso intercambiamos las multas transfronterizas con ellos. ¿Sólo se pueden adoptar las medidas restrictivas? ¿No podemos mirar un poco más allá e importar algo que también tiene sentido?

El ciclomotor es un engendro normativo

El ciclomotor es el gran olvidado. Hace pocos días la DGT hizo público el Balance de Accidentalidad Vial de 2019 en carretera. Leerás por todas partes (menos en Motosan.es) que los fallecidos en moto fueron 264, pero salvo que bucees en la nota de prensa completa te costará encontrar que los de ciclomotor fueron 19. Ni siquiera para decir que se redujeron un 37%, respecto a los 30 de 2018.

En un momento en el que proliferan las bicis y los patinetes eléctricos, ¿es tanta la diferencia con un ciclomotor? ¿Es lógico que para unos sea obligatorio carnet, casco, seguro, quién sabe si dentro de poco guantes y airbag, y para los demás nada en absoluto? ¿No será que realmente son motos y que deben ser tratadas como tales, tanto para los deberes como para los derechos de sus usuarios?

Pero no hablamos sólo de ciclomotores humeantes al uso. También tenemos ciclomotores eléctricos. Inexplicablemente, se ha permitido que los cuatriciclos, algunos de ellos diseñados para transporte de mercancías, lleven esa misma placa amarilla a pesar de que, evidentemente, están muy lejos de parecerse a una bicicleta. Me refiero a los conocidos como microcoches o coches sin carnet, algunos de los cuales equipan un motor diésel de 500 cm³. Pero lo peor es que siguen sumándose a la lista artilugios eléctricos como el Renault Twizy, que tiene una «versión ciclomotor». El mismo que el de matrícula de turismo pero que se clava al llegar a 45 km/h. Recogiendo porquería de los arcenes por los que se le obliga a circular, como si eso facilitara su adelantamiento. Y por si fuera poco, en mi ciudad no es raro ver alguno aparcado en los aparcamientos exclusivos para motos. ¿En serio, Jorge?

Algo no funciona, y se nos está yendo de las manos.

Una oportunidad para reactivar un vehículo urbano

Si me planteara comprar una moto para la ciudad, nunca me compraría un ciclomotor. Ni para mí ni para mis hijos. No creo que sea el único, pues sus ventas siguen cayendo. Es absurdo que vehículos netamente urbanos no puedan alcanzar los 50 km/h permitidos e integrarse con seguridad en el flujo del tráfico, convirtiéndose en obstáculos móviles. Subir la edad mínima a los 15 años le hizo mucho daño comercialmente. Pero lo que lo está matando lentamente es no permitirle despojarse de esa fama de bici con pedales que tuvo cuando nos quitábamos espinillas de la cara y dejarle ser lo que tiene que ser. Una moto que, limitada a 4 kw de potencia, desarrolle la velocidad que pueda por su diseño y construcción, igual que ocurre con los 11 kw de las 125 y los 34 kw del carnet A2. Utilizar y disfrutar lo que has pagado, sin más. Con el carnet y los requisitos que sean necesarios.

¿Que pidamos 16 años para conducirlos? Perfecto. Puede ser con el A1. Puede ser permitiendo que la licencia AM se convierta en AM+ acreditando un año de experiencia, o mejor, tras haber realizado un curso de conducción que tanto me gustan (y parece que también a la DGT). Es perfectamente factible que en ese momento, su propietario vaya a su concesionario, solicite la eliminación de la limitación y el ciclomotor se convierta en moto.

Puede ser como en Suiza, añadiendo un disco en la parte trasera con la velocidad máxima que puede desarrollar. Puede ser haciendo que la placa de matrícula tenga fondo blanco o incluso verde (ya hemos visto taxis y VTC en azul). Rematriculado como motocicleta. Pasando la ITV cada 2 años en lugar de los 3 actuales.

Pero lo que no tiene sentido alguno es que prácticamente todos los ciclomotores actuales circulen fuera de la ley con total normalidad y aceptación. O le echamos una mano a las cincuentas o nos las cargamos definitivamente, si es que ese era el plan.

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