Saltar al contenido
MOTOSAN | MOTOGP, MOTOCICLISMO Y COMPETICIÓN. "Life is Racing"

Jorge Lorenzo: “Luchar con Márquez supone un estímulo brutal”

4 Mar. 19 | 20:00
Foto: MotoGP

El pentacampeón del mundo hace un repaso a su carrera deportiva en una columna en la web oficial de MotoGP, en la que habla de sus inicios, su rivalidad con Rossi, su etapa en Ducati y su fichaje por Honda.

La llegada de Jorge Lorenzo a Honda es el gran aliciente de una temporada 2019 de MotoGP que arranca esta misma semana en Qatar, el país que inaugura el campeonato desde 2007. Por primera vez desde la unión Repsol-Honda, la marca del ala dorada tendrá en sus filas a dos campeones del mundo de la categoría reina: a los dos pilotos que han ganado todos los títulos desde 2012. A Jorge Lorenzo y a Marc Márquez.

Muchos ya se frotan las manos con el primer cara a cara entre ambos en pista. Silverstone 2013, Mugello 2016 o Austria 2018 son sólo tres de los memorables duelos que catalán y balear han dejado en el recuerdo. Ahora, a partir de este domingo, serán con los mismos colores. Y de ello, y de muchas otras cosas, ha hablado Jorge Lorenzo en una columna en la web oficial de MotoGP, en un serial en el que varios pilotos, durante los últimos días, abren sus entrañas al gran público.

Pelear con Márquez es un desafío para cualquier piloto y, a estas alturas de mi carrera, supone un estímulo brutal“, reconoce Lorenzo, que guarda el honor de ser el único piloto que le ha ganado un Mundial al 93 en la clase reina. “He tenido una pretemporada atípica por la lesión en la muñeca, pero hay tiempo de maniobra suficiente para soñar”, comenta el piloto balear, que busca en 2019 su sexto título de campeón del mundo, el cuarto en MotoGP y el primero con Honda.

Lorenzo rueda durante los pasados tests de Qatar. Foto: MotoGP

Y es que para el 99, fichar por la marca japonesa “ha supuesto una inyección brutal de motivación”. El objetivo de demostrar al mundo y a sí mismo de que puede batir al campeón del mundo con sus mismas armas. “Estoy convencido de que, a través de mi mentalidad, ambición y sacrificio, puedo ser muy competitivo con la RC213V“. Una moto que será la tercera diferente en su etapa en MotoGP, tras su largo periodo en Yamaha (2008-2016) y su etapa en Ducati (2017-2018).

Precisamente de Ducati habló también Lorenzo en su columna en motogp.com: “Tuve que reinventarme para ser competitivo con la Desmosedici. El reto me resultaba apasionante y logré adaptarme a sus características a costa de moldear mi estilo de pilotaje, explica el balear, al que le costó 24 carreras estrenar su casillero de victorias con la marca italiana. “Los resultados tardaron en llegar y la frustración amagaba con rondarme la mente. El año pasado, de hecho, fue duro y atravesé por un periodo de inestabilidad emocional“, admite Lorenzo, que, no obstante, se muestra tajante: “Podía haber tirado la toalla, pero eso no va conmigo. Jamás. Más de uno quiso enterrarme, pero el destino me deparaba una oportunidad soñada“.

Lorenzo, tras su caída en Aragón el año pasado. Foto: MotoGP

Han pasado ya casi treinta años desde que inicié mi aventura en el mundo de las motos”, recuerda el pentacampeón del mundo, que considera la filosofía del esfuerzo como “una de las piedras angulares” de su carrera. El éxito y la dedicación van de la mano de forma innegociable y nunca me he planteado romper ese binomio. Para alcanzar la gloria hay que saber sufrir y esforzarte al máximo es un peaje imprescindible para conseguir tus objetivos“, establece el mallorquín.

A diferencia de otros pilotos como Marc Márquez, Valentino Rossi o Dani Pedrosa, Lorenzo no consiguió ser campeón de la categoría pequeña. No consiguió ganarse el estatus de megacrack a tan corta edad. “Medirme con pilotos de la talla de Pedrosa o Stoner en 125 cc me permitió evolucionar muy rápido y las caídas en mi primer año en 250 cc me obligaron a madurar a nivel mental. Decidí apuntalar mi preparación y, al margen de vaciarme a nivel físico, decidí empezar a trabajar también a nivel psicológico”, reconoce el 99, cuyos resultados no tardaron en llegar, al ganar los Mundiales de 2006 y 2007 en la categoría de 250cc.

Una vez en MotoGP, el camino siguió teniendo dificultades, como la de compartir garaje con Valentino Rossi desde su debut con Yamaha: “Era plenamente consciente del reto que suponía compartir equipo con Valentino, pero ese desafío y saber que tenía que llevarme al límite una vez más, era todo un regalo para mi competitividad“, cuenta Jorge, que sólo tardó tres carreras en ganar una carrera en MotoGP. “Ese punto de inconsciencia de la juventud me dio alas, aunque las caídas del primer año en MotoGP amagaron con cortármelas. Tuve que prepararme más a fondo que nunca para la categoría más exigente. Y los resultados no tardaron en llegar. Dos años más tarde ya era campeón”, recuerda Lorenzo.

Lorenzo celebra en Malasia su primer título de MotoGP en 2010. Foto: Yamaha

Este fin de semana arranca una nueva etapa para Lorenzo. Un nuevo reto. Para muchos, el más difícil de todos: levantarse de dos años duros y competir contra el mejor piloto del mundo en el equipo en el que ese genio ha crecido. Parece complicado de conseguir. Pero son varias las torres altas que ya ha derribado Jorge Lorenzo. ¿Será ésta una más?